viernes, 5 de junio de 2026

SANCHEZ ENTRE SU DICTADURA Y LA CARCEL

Los personajes de la fauna sanchorra con su Jefe a la cabeza son prototipos tan bien logrados que parece imposible no provenir de alguna mente artística calenturienta. La Comedia del Arte y la Rua del Percebe, Berlanga o Valle, entre muchos otros, seguro que asisten perplejos. Tal vez se salve piadosamente el hermanísimo por parecer tan "cuitado", a modo de anécdota de la estulticia. Sin piedad alguna su Gran Hermano no ceja en su obra maestra y en cantar su inocencia a sabiendas de que nadie lo cree a no ser que le vaya la vida no creerlo.


En lo que importa: la idea de que el Sanchorrez se dedica a rearmarse para encabezar la más fiera oposición al gobierno de derechas que, según los que sostienen esta idea, inevitablemente vendría, resulta excéntrica en su actual situación. Sz. no puede concebir su derrota por muy perdido que esté. Pero aunque tuviera un acceso de realismo y reconociera que está ante el abismo, no puede retirarse y eso acaba reforzando su delirio.


Es difícil creer que, una vez derrotado, vaya a salir indemne de la justicia y que no vaya a ser abominado por los suyos. El pavor y la evidencia lo empujan a jugárselo todo. Fanfarronea burlándose de los que ha declarado sus enemigos, pero también de los suyos, dando a entender que ni el diablo ni dios van a poder con él ¿Puede salvarse de otra forma que no sea instaurando una dictadura consecuente?


Aunque cuente con el respaldo de sus socios y pudiera arrastrar a sus bases no es fácil imaginar el mecanismo que facilitase el tránsito. Una carambola electoral como la que permitió el actual sistema frankenstein parece fuera de sus posibilidades. Ahora resiste porque su seña de identidad es resistir según el personaje que se ha creado. Pero no tiene otra disyuntiva que la de "Dictadura o cárcel" y esto concierne a todos, los leales como la ciudadanía que lo pagaría.


El Sanchorrez solo espera que el tiempo cuente a su favor una vez que las ganas de echarlo de la derecha se torne en desesperación al quedar frustrados y que su resistencia y obscenidad demuestre a los suyos que es invencible. Solo hace falta que salga alguna oportunidad para desatar las furias y la venganza total. Entre tanto el cuento de la lechera a lo grande, partiendo de que su destino inmediato depende del sacrificio de los suyos y del desconcierto de los contrarios. "Con estos gilipollas que me aplauden y aclaman conquistaré el mundo, con los gilipollas que me censuran y me tienen ganas haré risas"


¿Pero ante la naturaleza del seísmo, cuanto va a seguir vigente el escenario imaginario de las "dos Españas"? Solo la fe de los socialistas en que su partido es eterno y es capaz de sobrevivir a la misma desaparición de España puede mantener ese espejismo


miércoles, 27 de mayo de 2026

LA UTILIDAD DE ACOGERSE A SAGRADO

  

¿Vuelve el socialismo al redil ya desaparecido el redil? La recepción papal de SZ y la visita papal consiguiente, suena a "reconciliación histórica" entre el socialismo y la Iglesia, pero, como suele ocurrir, la vieja tragedia sanguinaria es ahora comedia oportunista. Asediado por la vergüenza y la propia infamia el Supremo Líder se acoge a sagrado, lo que es plausible una vez que desde hace tiempo la Iglesia decidió quitarse de en medio y "dejar hacer" en lo que a ética política en las alturas se refiere. Para esta oportunidad no es baladí que resuene la sentencia de apariencia evangélica adaptada cínicamente por ZP: "los socialistas damos mucho y pedimos poco." Por ir a la raíz, póngase en lugar de socialistas, cristianos.


La relación histórica entre el cristianismo hispano y el socialismo es de lo más retorcida. El ideario sentimental histórico socialista y anarquista, el que se expresa en las más bellas palabras, se resume en el sueño ancestral del cristianismo popular, en su raíz más pobrista sin duda. Enterrada esta cercanía mental, el socialismo, ideología salvífica historicista, disputó con saña la propiedad del mensaje esencial y emprendió por ello una "guerra de dioses contra la Iglesia". En un insólito combate interior el nuevo dios ateo de la historia se ha tratado de legitimar con los despojos de la Iglesia sin reconocerse en cordón umbilical mental que lo une a esta y sobre todo a la médula vital del catolicismo.


El trancazo que asola España desde al menos dos siglos es una porfía anticatólica emprendida por quienes siendo mentalmente paracatólicos odian la doctrina y la institución católica, en nombre de un sucedáneo pobrismo secular. Por mucho que ha evolucionado la sociedad y por mucho que la Iglesia busca su salvación colaborando con la liberación teológicosocialista del mundo, la inquina contra la Iglesia sigue siendo uno de los principales activos sentimentales de las masas socialistas paisanas, sino el más contumaz y profundo.


No es casual porque nace de sus entrañas, una vez que el peculiar liberalismo decimonónico hispano (dividido entre el liberalismo de los negocios acogido a las ubres del Estado y el liberalismo revolucionario preludio del anarquismo) y luego el socialismo, convencieron al pueblo, cada uno a su manera, de que el motivo de sus frustraciones y de su malestar era el desamparo en que los había dejado la Iglesia en su alianza con los ricos y poderosos. "Os habéis dejado la vida por la Iglesia y así os lo paga" vienen a decir.


Ante la profunda pocilga moral y delictiva en que revuelca el socialismo y el despiste de la Iglesia de como puede servir al mundo, no es fácil saber quien está mas necesitado, si el poder secular de santificarse con toda su impunidad o el poder sagrado de acreditar su vocación social. El momento es de lo más inoportuno ¿pero no invita la ilusión a ver una oportunidad?


Por mucho que la circunstancia tan comprometida como la actual fuera imprevisible es imposible disociar la visita papal de la misma. Las masas doctrinalmente creyentes, pueden estar entre perplejas y agradecidas, entre otras cosas por la atención de la que son objetos en comparación con el olímpico desprecio del que hizo gala el antecesor papal. Pero lo relevante es si la necesidad de santificarse del supremo banderizo y toda la banda del saqueo puede relajar el reflejo anticlerical ancestral de las masas socialistas y por otra parte desmovilizar la presión de los católicos tradicionales si acaban presas de la confusión.


El asunto rebasa la anécdota del momento a la vez que que remueve la psicología profunda. Dada esta tribulación moral que sufren en razón de tanta codicia y desprecio desatada y amparada en su paraíso beatífico, ¿pueden encontrar las masas socialistas en la bendición papal que esperan el confort que necesitan? ¿pueden ver reafirmada su "superioridad moral" de toda la vida ahora que debieran sufrir las penas del infierno de la historia, cómplices de sus líderes que les han prometido la victoria final? Sea cual sea el efecto pastoral, ni siquiera con milagro de por medio, poco hay que esperar, en lo que a renovar la "reconciliación nacional" se refiere, de quienes solo buscan con bendición o sin ella seguir con su apuesta por la cancelación de la arquitectura constitucional.

lunes, 25 de mayo de 2026

ENSEÑANZAS CERVANTINAS PARA EL CASO ZP

Los clásicos son luminarias imprescindibles en situaciones límite. Refiere el gran pensador y crítico Antonio Regalado, un episodio de Don Quijote. "En esta obra, cuando se termina de leer en la venta la novela El curioso impertinente, el cura dictamina que aunque la historia le parece bien, no se puede persuadir que sea "verdad", y si es fingida "fingió mal el autor pues no se puede imaginar que haya marido tan necio que quisiera hacer tan costosa experiencia como Anselmo". Para el cura la historia de Anselmo, Lotario y Camila es imposible, ni verosímil ni creíble, aunque dice que "si este caso se pusiera entre un galán y una dama pudiérase llevar, pero entre marido y mujer tiene algo de imposible". (Calderón. Los orígenes de la modernidad en la España del siglo de Oro. Ensayos Destino I, 706)


Para los pagos sanchistas es inverosímil e imposible que la honestidad en persona, que ZP, ese dechado de virtud socialista, cometa lo que se le imputa; claro que verosímil y matemáticamente verdadero sería si se tratara de Feijoo o Aznar, etc. Igual debe pensar el mismo ZP en perfecta sintonía con su público fiel. Siempre se ha creído Mesías regenerador planetario y así le ha ido estupendamente. "¿Tan honesto que soy, como puedo ser un saqueador universal?" debe preguntarse atónito. "Haya hecho lo que haya hecho, tiene que estar bien y si no lo está es que no lo he hecho", podría concluir.


Respecto a su estado mental la novedad es el paso del monolitismo que reúne el bien y la verdad, al dualismo en el que el bien y la verdad se separan amenazando discrepar. ZP tiene que conjuntar lo que hasta el momento era una pieza única y, según parece, bien lucrativa: es la verdad que no sólo sería bueno sino que sólo haría el bien por doquier. Para asociar lo súbitamente disociado ha de afrontar mentalmente la disyuntiva entre el bien y la verdad. "Si como soy bueno no he podido hacer nada malo, una de dos o es falso de toda falsedad lo que se dice y se me imputa o es parte necesaria de un bien superior para la humanidad".


Todo indica que en lugar de elegir una alternativa, en su mente ambas tienen que conjugarse, pudiendo servir una u otra según la conveniencia. La viga en la que este funambulismo mental se sustenta es la cómplice aquiescencia de su tropa social. Embaucados los suyos como están tienen que cerrar filas a toque de corneta gubernamental y del bloque de poder, porque de lo contrario pasarían por gilipollas defraudados por "el amor de nuestra vida". Si casi imposible es pensar "¿qué hacer" si nos hundimos?, más inconcebible les parece la posibilidad de hundirse. Sería como si la luna desapareciese de pronto.


No debiera extrañar que, si anda en juego el hundimiento de la nave, cruzado el umbral del fanatismo y del sectarismo los adeptos, por muy perjudicados que estén, hagan de tripas corazón y se crean casi de verdad lo que pidan las tripas.


En el entremés cervantino El retablo de la maravillas se cuenta lo inverso del cuento de Andersen El rey desnudo, pero viene a ser lo mismo. En éste el pueblo no ve lo que tiene delante por pudor y estupefacción, y como así les pasa a todos, todos se creen que no ven lo que ven. En el caso del entremés cervantino, todos dicen ver lo que no ven y casi se lo creen, para que no se diga que son necios o herejes. Son casos de inducción a la fe con diferente matiz, según sea la fe creer lo que no se ve o no creer lo que se ve, como el caso del cuento de Andersen. Si los juntamos en la mente del crédulo éste puede sintonizar estos extremos. Es razonable que lo haga porque, como ocurrió en el rey desnudo no hay visos de que parezca un niño que diga la verdad y si apareciera, como el furrier en el entremés cervantino, este recibiría una paliza por parte de quienes apuestan por su fiel credulidad a toda costa.


Tenemos así que en sintonía con el relato de Andersen el público adepto puede "ver"a ZP de gala tan peripuesto como si fuera a los premios Goya o a agasajar a Fu Man Chú. Mientras que, en aplicación del entremés cervantino, en lugar de ZP saltará a la vista algún avatar judicial del Gran Inquisidor o el mismo Trump, que según el público sería lo mismo.


De cuajar, estos trampantojos pueden ser una buena plataforma para cambiar el escenario como ha ocurrido casi siempre. Dejando de lado lo que el episodio tiene de enseñanza psicopolítica, centrémonos en que nos espera la maravilla de las maravillas, lo que siempre está a la espera.


¿Con qué inaudita magia chamánica convertirá, por ejemplo, la asociación sanchista el malestar por la catástrofe habitacional que ha provocado en motivo para montar una República plurinacional, como se dice? Esta causa o cualquier otro motivo de malestar está a la espera de engordar la bola del bien supremo. No hay que temer ser los causantes de ese malestar y de tantos otros porque han demostrado sobrada destreza en achacar el mal a la "fachosfera" y salir pimpantes.


Al fin y al cabo el dúo "regenerador" ha apostado todo el capital histórico, sentimental y factual, del socialismo y el progresismo, avasallador como ninguno, a una sola carta, convencido de ganar. El traspiés de ZP no detendrá la fiesta. Por mucho que sea el miedo y el castigo que en buena lógica debiera alcanzarles , más fuerte es su delirio por la cercanía de la victoria y las ganas furiosas de saldar cuentas. Como decía el poeta "cuanto mayor es el peligro, más cerca está la salvación". Todo se resume en siempre atacar nunca defenderse y menos apartarse y admitir evidencia alguna desfavorable.

 

miércoles, 20 de mayo de 2026

ALGUNAS GLOSAS ZAPATERILES

  

ZP quería decir que "la pasta es del viento", "yo soy el viento que no cesa".


Le llamaban Bambi y se reía.


Ahora Sanchez y Bambi deben reír juntos a lo grande ¿o más bien llorar juntos?


Debe tener algo de ingenuo ZP al creerse eso de su solemnidad y lanzarse a satisfacer su apetito urbi et orbi. ¿O simplemente confundía solemnidad con impunidad?


Espera un gran alegato dirigido a los santos inocentes.


El patriotismo constitucional fue la primea línea de defensa del patriotismo nacional, rebasada esta solo queda para resistir la vergüenza patriótica.


La voz de ZP se está volviendo de bajo profundo como la de los coros ortodoxos.


ZP a la espera de que la cárcel sea un concepto discutido y discutible.


De seguir Sanchez, será más fantasmagórico que la pastilla de la inmortalidad.


Ya un fantasma vaga por la Moncloa y grita a destajo.


La existencia de Vox sería de lo más benéfica si, esta penitencia por sus pecados, iluminara al PP, lo que es mucho desear.


También Vox se obstina en contrarrestar su aportación benéfica, encomendado a sus mantras venga o no a cuento. Tan contentos deben estar por haber encontrado su patente de mantra.


¿Se retirarán para reflexionar juntos ZP y SZ?


De Rufián: tan bellos somos los progre socialistas que no merecemos ver cosas tan feas.


Milá, la Agustina de Zapatero. La vida siempre da una última oportunidad, sobre todo si es para hacer risas.


Queda por descifrar la variable marroquí. Igual ZP tan presto a admirar el Marruecos imperial colabora.

miércoles, 13 de mayo de 2026

VERIFICADO QUEDA

  

La democracia española se mantiene porque los españoles soñamos que vivimos en una democracia.


El truco es que mientras creamos que vivimos en democracia, vivimos en democracia.


El País Vasco y Cataluña solo serán independientes si olvidan que de verdad no quieren serlo, por interés claro.


Las oligarquías nacionalistas se educaron en, algo de lo más español, la picaresca, desde prácticamente su origen; en tiempos recientes la vasca desde el abrazo de Vergara, la catalana desde la guerra de Cuba.


Sanchez proclama que "España soy yo" y entonces se odia a sí mismo tanto como se ama.


¿Se volverá loco cuando se crea que de verdad "España soy yo"?


Ceuta y Melilla ¿también las Canarias? ya tienen un destino paralelo a Cataluña y el País Vasco: su permanencia en España está a merced de decisiones geoestratégicas superiores.


El gran engaño de Sanchez es que entrega todo a sus socios por votos, cuando lo hace en realidad por gusto. Tiene así la coartada perfecta.


Trump un tirano obsceno y tabernario, Sanchez un tirano cínico y robótico.


Para mantener intacta la voluntad del mal sólo hace falta un buen aplauso de bastantes que no remita. La voluntad del bien solo se evidencia si sonrojan los aplausos


ETA ha sustituido el tiro en la nuca por la gota malaya y el ghetto moral para los "españoles".


El "tonto útil" sólo intuye su catadura por las risas y risitas que le salen al paso entre "los suyos".


En la transición se difundió que España era un país normal y la derecha se lo creyó, porque lo normal es que se lo creyese.


Sanchez, Sheinbaum, Petro, el cártel de la Leyenda Negra.


Sanchez está consiguiendo que mientras lo que debiera ser una catástrofe que lo sentase ante los tribunales se quede en erosión que le de tiempo a poner de rodillas a la justicia.


Para el gusto sanchista la verdadera España es Cataluña y el País Vasco, y a reivindicarlo consagra su afán.


En pleno proceso hacia una dictadura parece frívolo detenerse a encontrar la definición del régimen dictatorial que lleva a cabo el sanchismo. Será deprimente encontrarlo cuando la dictadura esté consumada.


La dificultad para definir tal dictadura es por una parte que se inserta en la U.E. sin visos de que eso cambie, ni la U.E. se entere o quiera enterarse; por otra parte debido a que, aún siendo firme la dictadura, el pueblo español no podrá creer que no estemos en democracia.


Para algunos Florentino se ha hecho un Trump, para otros se ha hecho un Sanchez y un Zapatero. En el fondo de sus formas son indiscernibles. Los arrebatos de la gente reflexiva como don Florentino tienen estas cosas que lo confunden con los energúmenos.

 

¿Y del Madrid de ahora qué piensa don Florentino? 


El muy socrático Sanchez no para de repetir eso de que "solo sé que no sé nada".


La aventura del barco en Las Canarias es una solicitud de bula e indulgencia plenaria a la U.E.: estamos para lo que gusten si dejan a Sanchez en paz.


El verdadero accidente laboral va a ser la torta electoral que se va a pegar la señora Marichú.


Ante la visita del Santo Pontífice, su Sanchidad toma nota del horario de las misas de las Iglesias de la capital.


Como un bendito la Sanchidad ha puesto a prueba el aguante de los suyos y dado el éxito va a hacer pruebas decisivas para el aguante de los españoles.

 

La cátedra magistral de ZP  de lo útiles que son los negocios a lo grande para el progreso y el progresismo.

 

El poder sin reparos hace el milagro de que, sean blancos o negros, todos sus gatos cazan ratones. 

 

Lo más sorprendente de la campaña andaluza es la preocupación de los medios por el futuro de la señora Marichús. Será por cotillear o por vocación rosácea.




martes, 28 de abril de 2026

SOBRE LA VIOLENCIA POLÍTICA Y LA POLARIZACIÓN.

  

El intento de magnicidio de Trump genera reflejos y amagos justificativos. "Es que hay un conflicto", "la violencia es hija del conflicto". Lo mismo que en el País Vasco, cuando campaba el terrorismo y cuando ahora subyace con sus consecuencias ventajosas para sus promotores. Dado que en nuestro caso el terror podía abarcar a cualquier español, así significado, por desconocido que fuera, la opinión cómplice ponía la guinda: "algo habrá hecho". 

En el caso de Trump la guinda viene a ser "quien siembra polarización recoge...". Lo único claro en la sociedad americana es la carrera pública por aparecer como la víctima de la polarización y el juego soterrado por aprovechar la sensación y la realidad de la polarización. Allí la espiral de acción reacción es tan confusa y tan pertinaz,con raíces tan profundas desde hace decenas de año, que casi la polarización es el verdadero status quo.

Hablando en general sería injusto, por aventurado, adjudicar a la izquierda, ahora woke, una proclividad a la violencia y menos al magnicidio, y a tener el monopolio de esa actitud. Pero algo les lleva a ser "comprensivos" por ser un "fenómeno objetivo" al que estarían arrastrados sin verdadera responsabilidad gente buena y "progresista". La razón última de esto es su autosacralización, en el marco de la sacralización de la política entendida como lucha por el poder y la supresión, en principio civil, de "los enemigos del pueblo". Se sienten con una misión redentora que solo la posesión del poder total permite llevar a buen fin. El poder lo es todo, incluso más allá de la política, y el logro del poder más aun. Todo es un juego de poder y ellos solo juegan,con el derecho a poner las reglas o a cambiarlas sobre la marcha. Es una mentalidad totalitaria más sutil y cultural que justifica la deshumanización del otro y con ello su radical ilegitimidad.

En el franquismo y hasta el ascenso de Felipe Gonzalez, la izquierda "realmente existente" censuraba el terror etarra por ser "inconveniente e ineficaz", porque debilitaba la "lucha de masas", lo único eficaz y plausible. No había un reproche ético entre otras cosas porque la ética era una categoría ajena a la lucha política revolucionaria. Se suponía que cualquiera que fuera la estrategia la lucha era en sí mismo ética. Ni siquiera se consideraba la posibilidad de que el régimen que se alcanzase por el terror reproduciría el terror como sistema de poder y de gobierno.

 La memoria de las consecuencias de la grandes revoluciones que servían de modelo era bien flaca. Tanto que bajo las capas de teoría destinadas a adaptar los ideales revolucionarios a los nuevos tiempos, según el paradigma de la "guerra de trincheras" de Gramsci, quedaba un calor hogareño, un "aire de familia", que comprendía a todos los creyentes en la emancipación, cada uno con sus aciertos y errores, pero siempre bien intencionados.

Sin duda que hay en España condiciones para la polarización y hay un ambiente de polarización. Pero con varias particularidades. En lugar de resultar, desde la transición, de una dinámica de acción reacción entre dos bandos, estamos ante una polarización programática y programada, principio y fin de la estrategia política iniciada por Zapatero y ejecutada hasta el final por Sanchez, con motivo de la extirpación del espíritu de la transición. Dado el éxito conseguido esta polarización programada es asimétrica en cuanto a fuerza, iniciativa y poder efectivo, en favor del bloque de poder sanchista.

Pero sobretodo la asimetría afecta a la forma de verla. El bando promotor fía todo su futuro al éxito de la polarización, es decir a la perpetuidad de la misma, dado que, además de ser su ventaja, carece de otra estrategia verosímil. Los ajenos a esta estrategia y forma de entender la política, siendo mayoría, esperan a que el muro se desmorone por su inconsistencia y falsedad. Como creen en sí mismos resisten mientras tanto. Es su virtud y su fuerza. Pero el muro se sigue elevando.

Cabe cualquier vaticinio de hasta donde puede llegar esta banaNización  galopante, pero todo es incierto, incluso el sistema en el que estamos por ahora, desde el momento en que nuestra sociedad no comparte unos mínimos éticos que, en lo que a la política se refiere, sean disuasivos para cualquier empresa y práctica. Ante la experiencia del terrorismo, a la gran mayoría  le repugna instintivamente la violencia. Pero el reparo ideológico e intelectual a la violencia política pende de un hilo, mientras se proclama que "la violencia no es el camino" se insinúa "ni siquiera aunque se lo merezcan", según el buen manual de la "guerra de posiciones".

domingo, 26 de abril de 2026

VENTAJAS DE LA HUMILLACIÓN EN POLÍTICA

Narraba Mario Puzo en "Los Borgia" como Alejandro VI obligaba a sus hijos Cesar y Alejandra a cometer, en su primera juventud, y ante su mirada, aberraciones incestuosas entre ellos para que de esta forma perdieran los escrúpulos para cualquier tropelía. Sanchez, sin necesidad de haber leído este relato, empezó su imperio humillando a los suyos para tenerlos bien dispuestos y encantados para lo que estaba por venir y por ver. Ha saltado de su clack imperial para extender la humillación a toda España, a la que, acostumbrada a tantas aberraciones, ha anulado la capacidad de reaccionar, atónita la gran mayoría entre la resignación y la vergüenza. No es moco de pavo tener que tragar tantos especímenes intragables sin que se revuelva la conciencia. No se me ocurre algo comparable, a no ser Trump. La diferencia entre el robot monclovita y su némesis, la Tarara espasmódica de la Casa Blanca, nada tiene que ver con el sentido del pode, ni con la grotesca chulería de ambos, sólo tiene que ver con las circunstancias en las que se mueven uno y otro, así como con la pócima política con que se alimentan.