1.El derecho y la verdad. Las objeciones a la extracción de Maduro
consisten en que:
a/es una violación
del derecho internacional que prohíbe intervenir en un Estado
soberano contra su voluntad.
b/se ha hecho sin
consenso internacional, única forma legítima de restaurar el orden
legítimo.
c/pretende
apoderarse del petroleo y no restaurar la democracia y el Estado de
derecho.
Ante esto:
a)¿Es posible un
derecho internacional común a dictaduras y democracias? De existir,
¿sería la ONU u otra instancia la garante de su cumplimiento?
Siguiendo a Kant: el
derecho internacional global sólo es posible en un orden universal
cuyos sujetos son repúblicas democráticas soberanas. Esta condición
se ha suavizado en la forma de algo que se hace pasar como "derecho
internacional": unos principios consensuados por todos los
estados soberanos, cuyo núcleo es el respeto a la "esencia"
de los derechos humanos en el propio país y el respeto a la
soberanía nacional de todos las naciones. Como la historia demuestra
desde la II GM no hay un poder suficiente supranacional capaz de
cumplimentarlo, ni la esencia se entiende de una forma común, que
garantice que se habla de lo mismo.. En su lugar se ha funcionado
como si este derecho existiera y estuviera vigente. En la
práctica esta Idea ha sobrevivido al ejercer Occidente
(EEUU, la UE, Japón...) la hegemonía mundial. Esta hegemonía
garantizó un cierto orden y una cierta coherencia con la misma Idea.
Tal sistema está quebrado, ¿definitivamente?, desde que la URSS
invadió Ucrania. Despejada la hegemonía estructural occidental,
ante la insignificancia de la UE y Japón y las acrobacias de Trump,
se abre un periodo de dominio de la incertidumbre en el espacio y el
tiempo. En términos prácticos, se perfila la sustitución de la
hegemonía occidental, al que se adaptó Rusia, China, con la
excepción del islamismo, por un orden de tres grandes potencias
dominantes con reparto de regiones exclusivas. Se puede invocar por
tanto el respeto al derecho internacional como principio moral, pero
no legal y menos efectivo.
b) Se sigue de lo
anterior que las intervenciones consensuadas para restaurar un
determinado orden en regiones donde se contravenía los derechos
humanos o ponían en peligro la paz mundial, (Yugoslavia, Rwanda,
Afganistán, Siria, Irak...) invocaba fundamentalmente la Idea del
derecho internacional. En la práctica era resultado de la voluntad
de compromiso con esa Idea pero en la medida que resultaba coherente
con los intereses estratégicos de Occidente. Estos intereses
versaban, pescadilla que se muerde la cola, sobre la conservación de
la hegemonía occidental y de un orden ligado al reconocimiento de la
moralidad ideal internacional.
c)Respecto a las
intenciones del Pentágono hay estas posibilidades:
-que Trump pretenda
un gobierno títere con el que apropiarse de las riquezas del país y
que le resulte indiferente que sea una democracia o una dictadura.
-que pretenda y
busque restaurar la democracia y el derecho.
-que pretenda
continuar el chavismo domesticado a sus intereses económicos.
2.La realidad. Pero
esto se enmarca en un proceso más amplio. El control regional de su
patio trasero. Centrémonos en ello. ¿Es esto posible ahora con el
garrote? Se da la circunstancia de que sus aliados potenciales son
las fuerzas democráticas y liberales. ¿Podría ejercer EEUU la
hegemonía regional sin la colaboración de Estados nacionales
sinceramente democráticos? El intervencionismo yanqui tenía por
meta abolir las democracias y a su vez los regímenes comunistas.
Esto exacerbó la filtración y confusión entre estos sistemas
antagónicos.
Supuesto ese marco,
Trump estaría loco de atar si creyera que puede imponer una
dictadura general en Iberoamérica y si creyera que las democracias,
con las que ha de contar hipotéticamente, van a ser regímenes
títere. Lo más lógico, desde su óptica, es que la caída de las
dictaduras comunistas acelerase la generalización de democracias
liberales, o al menos de un mayor respeto a los DDHH. y al Estado de
Derecho como tal. Sólo en esas condiciones puede "liderar"
su patio trasero. ¿Es consciente de ello Trump? ¿Tiene que serlo
tarde o temprano por la lógica de los hechos? Dudo que se pueda
saber.
3.-El discurso. Una
nota sobre el discurso de Trump. Hay que hacerlo con la advertencia
de si se puede considerar coherente o incoherente, y que de ser
coherente lo sea de verdad o impostadamente incoherente. Veamos.
Suena a discurso interno: justificar una intervención cuando
ascendió como adalid del no intervencionismo; justificar la defensa
contra los efectos del narco tráfico en su país. Es decir discurso
para la clientela, que no quiere líos que la distraigan de la
prosperidad prometida, pero quiere mano dura contra lo que pone esto
en peligro. Pero es un discurso también para el mundo: no se ha
violado derecho alguno, sino que se hace justicia con un delincuente.
Sería la línea que pretende tranquilizar a las potencias
potencialmente hostiles (China, Rusia) con las que se pretende
asociar.
¿Cual es su
intención real para el proceso que ha abierto? ¿se puede saber
según lo que dice? ¿lo sabe él mismo más allá de que quiere
asegurarse un dominio a efectos prácticos , es decir que complazcan
a media nación estadounidense, a su media naranja?
4. -Interrogantes
prácticos. Unas preguntas polémicas a lo objetores de la acción
"extractiva".
-¿En ningún caso
esta justificada una intervención en un Estado soberano salvo si lo
es por consenso internacional?
De pretender Trump
abrir un proceso hasta restaurar la democracia y de ser sólo posible
acabar de esta forma con la dictadura criminal e ilegítima chavista,
tan ilegítima como ilegal, ¿estaría justificada esta intervención?
¿No estaría en ningún caso justificado o sólo lo estaría con el
consenso internacional? Si este consenso fuera necesario ¿sería
posible actualmente?. De no serlo ¿estaría justificado pese a ello
intervenir? Si los que tienen que consensuar no lo hacen ¿qué
razones podrían esgrimir?
La pregunta de
fondo: ¿Debe cualquier dictadura contumaz y criminal estar siempre
impune en nombre de la soberanía nacional y en nombre del "derecho
internacional"? ¿hasta donde puede llegar su criminalidad para
que no tenga derecho a ser impune y no sólo a sentirse impune?
5.-Conclusión: En
términos prácticos, cualesquiera que sean las intenciones reales de
Trump y los escenarios que contempla, ha abierto una espita que tiene
que llevar muy probablemente a la democracia, por poco que los
agentes favorables procedan hábilmente y jueguen sus cartas. Lo más
inverosímil es la perduración del chavismo, aun en una versión
moderada y manejable. Por ejemplo ¿como puede sostenerse el tinglado
de la tal Delcy sin liberar a los presos? ¿cuanto puede sobrevivir
al liberarse estos y normalizarse la oposición?
A la vista de la
transición española ¿quien piensa que el régimen franquista podía
haberse perpetuado? Se requirió conocimiento, valor y generosidad
para dejarlo atrás, pero es difícil no pensar que el proceso era
imparable.