jueves, 13 de agosto de 2026

EL APACIAGUADOR Y LA BELLA DURMIENTE

  

Radicalizando la tradicional política de apaciguamiento, la inacción de Sánchez contiene un mensaje subliminal para el "Amigo marroquí" y la Bella Durmiente que es la sociedad española, un mensaje en dos partes complementarias. Para el Amigo "cooperante", que comprende "sus excesos", que nada va a comprometer la decisión de mantener abierta la negociación para la "solución final". Para la Bella Durmiente que ninguna gota de sangre, molestia o perdida de prosperidad va a alterar su sueño. Vamos que nada oneroso va a costar algo tan "lejano", que da tantos quebraderos de cabeza y motivos de enemistad.


Desde este punto de vista la Invasión es una pieza del juego acostumbrado. La relación de Rabat con Sánchez se rige por un statu quo consentido y compartido. Un estado de chantaje permanente en el que el chantajeado está cómodo, siempre que las apetencias marroquíes no se precipiten en algún momento inoportuno ahíto de sacrificar su gallina de los huevos de oro. Eso metería a Sánchez y en general al  establishment hispano,progre por más señas,  en un lío imprevisible. Tnto que toda su política es evitar verse en tal brete.


En estas aparece la designación de la sede de la final del Mundial. ¿Es un aviso específico la Invasión o solo la necesidad de mantener el entrenamiento acostumbrado?


Conforme a la lógica del apaciguamiento y del "apaciguado", el "amigo marroquí" tendría que llevarse el gato al agua de la final del Mundial . Para el apaciguador esto disuadiría al amigo marroquí de montar el lío final por mucho tiempo, tiempo precioso que permitiría a Sánchez y al establishment preparar a la Bella Durmiente para un suave despertar, si toca ejecutar la solución final. Pero, mientras igual se  eterniza el presente status de chantaje "colaborativo", sin más.


Esta expectativa es deseable para el apaciguador en abstracto, y también aparentemente viable. Al fin y al cabo el Covid, la amnistía, la DANA, el apagón, Ademuz, el desastre de los servicios públicos y sociales, la connivencia con los filoetarras y separatistas, el tejido de corrupción sistémica, el asalto a la independencia judicial, etc, han puesto a prueba, para felicidad suya, la fortaleza de su resiliencia.


Pero por muy encantado que siga en su nube y en sus redes no puede pasar desapercibido que la entrega de dicha final, cuando todavía se saborea el dulce sueño de ser campeones, sería una pesadilla aterradora, de la que la Bella Durmiente despertaría soliviantada, encontrándose a su lado no al príncipe azul sino a un monstruo horripilante que la tiene en venta.

 

El tema tiene su miga porque ¿cual es el mayor chantaje, de momento, en el que puede estar interesado Rabat? Que ahora reclame, a modo de farsa, la "devolución" de quienes ha encomendado es síntoma de que necesita lavar su cara para "su" final, como Hitler hizo cuando relajó las leyes y la persecución antisemita para su Olimpiada. Mientras que, de paso, enreda a Sanchez en su propia trampa como recuerdo de su sumisión.


Si, como parece, dicha final es para Mohammed cuestión de Estado y para Sanchez una mirada al abismo, de encresparse la porfía ¿quien tiene más que perder? El problema de Sánchez es que cualquier conato de rebelión pública, aunque fuese un pálido reflejo de lo que acostumbra el establishment progre cuando se solivianta, arrastraría de golpe la ristra de ajos nauseabundos que duermen en el desván de la Moncloa, tanto como en la memoria reciente de la ciudadanía. Bien que el grueso de la población está al cabo de ello y está indignada, aunque se haga la dormida.


Que Sánchez teme lo funesto de esta deriva lo prueba que, a la primera de cambio, haya lanzado a su Bulldog a ladrar a la monarquía. Sopesa el "Puto Amo", que, en el extremo de la desesperación, le queda la bala de plata de la República, fetiche balsámico que garantiza la fe de estas huestes en su superioridad moral, Totem reagrupador para aprestarlas en posición de combate.


Por parte del amigo marroquí es claro que la perdida de la final minaría su autoridad, lo que, para contrarrestarlo, requeriría medidas expeditivas. No se olvide, como suele hacerse, que su estrategia de chantaje y movilización permanente se justifica ante los suyos por el presunto derecho al Gran Marruecos. Llegado a un límite incontrolable el Símbolo, el Mito, se suelta hambriento y sólo cabe hacerle frente, con peligro real, o ponerse a su cabeza. Y este Mito no es una excepción. ¿Temblaría Europa ante la perspectiva de un Marruecos yihadista?¿Está dispuesto Rabat a emplear esa baza de dique disuasor del mal absoluto ante Europa en caso de que España se haga la remilgada?


Se decida como se decida la final del Mundial, queda por ver si puede sobrevivir el actual statu quo de chantaje colaborativo. Son muchos factores los que afectan a esa tesitura como para poder adivinar la estrategia disipativa que se abriría paso. Entre tanto, los que acunan con tiktoks y todo tipo de sonajeros y dormideras el sueño de la Bella Durmiente, hacen pasar oficialmente por olímpica normalidad la humillación y el peligro en que estamos metidos. Se cree tanto el apaciguador su propio engaño que, entre tiktok que va y viene, disipa sus temores haciendo risas de la Bella Durmiente, que para eso es el verano.

viernes, 7 de agosto de 2026

LA CUADRATURA DEL CÍRCULO

Solo en política es posible la cuadratura del círculo. ¿Como es posible que Sanchez a la vez que lacayo y esbirro de Rabat ejerza de líder mundial woke anti trumpista, mientras Marruecos es una punta de lanza de Trump?. ¿Cómo esto no llama la atención? Sanchez pasa de largo a la espera de que nada se note como ocurrió con la entrega del Sahara. Al fin y al cabo los humanos nos las componemos entre el sueño y la realidad, así que Sanchez se precia de ser el Señor de los sueños.

Con esa entrega de la causa sagrada de la izquierda quizás esperaba que Rabat no incordiase demasiado y lo dejase ramoneando wokismo antiimperialista para un público mundial complacido. Al fin y al cabo para ese personal lo de Ceuta, Melilla y Marruecos debe llamar tanto la atención como los cambios atmosféricos en Júpiter. Así se sostiene el trampantojo, pero la exhibición de pleitesía al Sr. Mohamed ante la invasión ya es lacerante y no deja de tener algún efecto colateral en su filas .

Vista la insólita propuesta de Sumar de retirarnos de la organización del mundial, insólita no porque no sea justa y apropiada sino por quien la hace, parece que queda una gota de vergüenza en los márgenes izquierdosos por la humillación de tener que tragar el sapo del Sahara. Que el asunto del mundial es crucial salta a la vista, pero habría que ver si quienes debieran quieren verlo. Un distinguido diputado europeo del PP, a pregunta de si España debiera retirarse de la organización del mundial, de no ser la sede de la final, repitió dos veces que lo que debería preocupar y hacer España es "ganar la próxima final". "Solo ofende quien puede no quien quiere" le faltó decir.


Entre tanto su Majestad don Felipe en la cuerda floja del quiero y no puedo, a la espera,a su pesar, de que Sanchez conjugue la cesión de la soberanía nacional a Marruecos y a los separatistas, con la consiguiente puesta en almoneda de la monarquía y la democracia. Que en ese proceso estamos.

 

miércoles, 5 de agosto de 2026

EL MODELO DE LA INOPERANCIA CALCULADA

  

¿Inoperancia? No, aparente inoperancia bien calculada. Todo indica que el Gobierno ha entrado en el juego de la entrega de Ceuta y Melilla. Solo cabe la duda sobre la claridad y determinación que tiene Sánchez, a la vista de los peligros a los que se pudiera exponer. En perspectiva la entrega del Sahara aparece como el primer paso de un proceso de"normalización" total con Marruecos, cuyo final solo puede ser uno. ¿Esperaba acaso Sánchez que de esa manera, al entregar el Sahara, Rabat olvidaría sus objetivos expansionistas? Es claro que no hubo acuerdo en firme, ni nada que se le parezca y que la partida siguió abierta, con la única novedad de la evidencia de la inmensa vulnerabilidad de España.


La carta pro USA de Marruecos ha sido de contundencia letal. El paripé woke "antiimperialista" de Sánchez no lo contrarresta, más bien lo afianza. ¿Conscientemente? ¿Es la disculpa con la que Sánchez, llegado el caso, se cubre de la entrega a Rabat? "Ya he cumplido de sobras, sugiere, denunciando al "imperialismo genocida"" ¿No es esto lo que cuenta, según justificarían los suyos?


De decidirse a entregar a Rabat parte del territorio nacional ¿se expone Sánchez a algún peligro? Veamos primero los motivos que pudiera tener Sánchez para dar por perdidas Ceuta y Melilla y entregarse sin complejos. Lo más obvio: Pegasus y el lobby promarroquí o marroquí sin más socialista, que además de poderoso y de marcar el grueso de la política exterior, excepto quizá los alardes propalestinos tercermundistas, carece de contrapeso alguno en el seno del socialismo, laminada la opción prosaharaui.


Pero esto por sí mismo no marca la dirección estratégica. Solo es operativo a largo plazo si se inscribe en un marco geopolítico que le de sentido. Parece que este marco está casi configurado, si no lo está ya. Seguramente el tándem Sánchez-Zapatero ha despejado las dudas, si las tuviera, del Pentágono sobre la credibilidad de España. Ahora La U.E. se encuentra con la certeza de que la frontera española, de haberla, es un coladero y una amenaza permanente en lo que a emigración y narcotráfico se refiere. En lo referente al control del Estrecho el flanco español es un cero a la izquierda.


Ante el vacío español es lógico que Europa se pregunte si garantizaría mejor Marruecos el freno de la emigración y el control del narcotráfico, a cambio de disfrutar de la soberanía sobre Ceuta y Melilla, aunque fuera camuflada como "cosoberanía. Ilusión desesperada pero aparentemente más controlable. No es baladí tampoco la carta francesa ¿No estaría interesada en jugar un papel en el control del Estrecho en connivencia con Marruecos?. Este escenario lleva a lo que está en juego. Mientras el paraguas USA frenaba las apetencias marroquís, mientras la superioridad militar española parecía notable, mientras Europa creía en el interés de España por conservar su integridad, no preocupa en España el terreno movedizo en que se asienta la preservación de Ceuta y Melilla y en suma de la soberanía nacional; todo lo más el recurrente incordio marroquí se quedaba en un accidente exótico, una parte del paisaje.


Actualmente cualquier gobierno, por inconsciente que sea, cuenta con que la defensa de Ceuta y Melilla, a corto, medio y largo plazo, con conflicto abierto o con presión constante, requiere un grado de sacrificio nacional de primera magnitud. Solo esta determinación, de ser efectiva, podría inducir a devolver la confianza de USA y de la U.E. habida cuenta del peligro que sufriría la estabilidad marroquí. Pero con la peculiar paradoja de que solo el apoyo de USA y de la U.E. podría hacer sostenible el sacrificio nacional en medios y valor que se requiere.


El problema es que la ciudadanía se ha educado en el desprecio a sacrificio alguno y en la huida de cualquier incomodidad, ilusionada además en que el statu quo político vital, que asegura bienestar y libertad, es inalterable. Pero sobre todo la política dominante es incompatible con sacrificio alguno por una causa de integridad nacional. A la izquierda, que goza del dominio político y mental, no sólo le parece ese problema inconcebible, una artimaña de la fachosfera, sino que es proclive a simpatizar con los presuntos "derechos territoriales" marroquíes. La derecha social es más enigmática, mientras sólo expresa indignación y estupefacción.


Es dudoso que la mentalidad de Sánchez no esté en sintonía con la del lobby socialista marroquí. Pero en cualquier caso, salvo milagro, Sánchez cuenta que una defensa aguerrida, que unas muestras disuasorias, le volverían la espalda de su base social, por mucho que incluso lo presentara como una defensa antimperialista USA/Israelí. Dada una situación tan harto improbable, el reflejo izquierdista actuaría automáticamente como en el caso de Perejil, Sánchez sería tachado de hacer el juego a la derecha.


Siendo así sólo podría temer que una reacción nacional lo llevara al sumidero. El "inoperante" tantea sin desmayo al pueblo español y a la U.E., como tantea Mohamed a Sánchez y a la U.E. ¿Sigue aturdida la U.E. o se ha puesto en marcha para que Rabat y Sánchez alcancen un "acuerdo definitivo de soberanía"? La tentación de Sánchez no solo se refiere a lo ventajoso de quitarse la incomodidad de defender una frontera que considera indefendible, al menos por el sacrificio que exige, sino de la oportunidad que, de salir le bien la jugada, ofrecería la pasividad nacional en la defensa de Ceuta y Melilla, para extender la "reconfiguración de España" hasta la soberanía compartida de lo que quede de España, en principio con Cataluña y País Vasco, ya declarados territorios soberanos eXpañoles.


¿Es previsible un desenlace fulminante? La decisión sobre la sede de la final del mundial está entre medias. De ser favorable a Rabat, como es de presumir, se aplazaría el desenlace. ¿Pero podría controlar Sánchez tamaña humillación? ¿Apostaría a pesar de ello a que con el Mundial en su mano Rabat dejaría de ir definitivamente a por todas? Este aplazamiento estratégico solo tendría sentido si USA y la UE disuaden a Rabat, pero, de tener estos claro que la "solución final" es inexcusable, estaríamos al albur de se decidieran a aprovechar el caos en el que nos ha metido Sánchez.

lunes, 3 de agosto de 2026

EL PROBLEMA NO ES EL QUÉ SINO EL COMO

 Mohamed ha medido a Sanchez y de paso a la U.E. Por su parte Sanchez está midiendo a la sociedad española, como antes midió al público de izquierdas con la entrega del Sahara. El experimento le salió redondo. ¿Le puede salir ahora? Es de presumir que no tendría escrúpulos en entregar Ceuta y Melilla, pero su problema es como hacerlo. ¿Puede temer la reacción de los españoles? ¿puede tomar un conflicto abierto como una oportunidad para volcar el actual sistema? ¿A qué carta jugar ante lo incierto de la postura general de los españoles? Son dudas que coinciden en el fondo con las de Mohamed. Por ahora Sanchez deja el mensaje de que como a el esto no le importa ni le quita las vacaciones, tampoco el asunto importa ni debe perturbar las vacaciones de los españoles.

domingo, 2 de agosto de 2026

LA IMPOSIBLE VIGENCIA DE SANCHEZ, LA DESASTROSA DERIVA SOCIALISTA

  

 

Una crónica apresurada a la vista del bosque. 

1.Transición. Saboreada la paz, europeizada España sociológicamente, la muerte del dictador despierta el miedo a la guerra, siempre latente, y las ganas de paz. Europa en el horizonte. La democracia se identifica con la paz y la promesa de Europa. La transición envuelve como una manta a la sociedad y los políticos. Gobierna quien dirige la transición y aparece a su cabeza junto al Rey. Lógico.


2.-Felipismo. Ascenso del socialismo desde la nada inmediata y la historia olvidada, Es la prueba de que hay democracia. Racionalmente socialdemócrata, de corazón representación de la verdadera España por hacer, la que debió ser y no fue. Reconocimiento europeo. Mensaje de fondo legitimador: los verdaderos demócratas y los demócratas de conveniencia. Izquierda y derechas. La Transición empieza a ser vista como un matrimonio de conveniencia. Pero todavía une la democracia contra el terrorismo.


3.-Aznarismo. El felipismo se siente traicionado por la derecha que no respalda el recurso del GAL. Felipe no se decide a convocar la nación y el socialismo cae en la perplejidad ante la iniciativa de Aznar. La homologación aznarista de España con Europa y el acuerdo de Aznar con Pujol hace dudar de que la bandera socialdemócrata sea suficiente. También la Cataluña nacionalista podría dejar de ser un aliado estratégico. Con el miedo a su futuro, el socialismo entra en duda existencial: europeizarse como una alternativa socialdemócrata reformista, Toni Blair, o fiarlo todo a la deslegitimación de la derecha como opción democrática, Largo Caballerismo avant la lettre. En favor de lo primero el impulso de la transición y del felipismo ortodoxo, en favor de lo segundo el rescoldo histórico guerracivilista, siempre manejable antecualquier brote de agravio o malestar social. El miedo a que la derecha se eternice en el poder y la inseguridad sobre lo que puede dar de sí la social democracia favorecen la salida selvática. La unidad social antiterrorista expresa en la rebelión ante el asesinato de M.A.Blanco hace temer por la disolución de la diferencia "sagrada" entre izquierda y derecha, así como la neutralización de la retaguardia nacionalista siempre disponible. El "Discurso del Método" pasa a ser la guía de la izquierda.


4.-Zapaterismo. Prestige y el 11M. La izquierda ha galvanizado la tradición antiimperialista y reavivado el miedo a la derecha. Aznar en el Pentágono, como Franco con Eisenhower. Antes que unirse contra la agresión terrorista, tenerla como una lógica represalia. Reprogramación del ideario socialista al amparo del podemismo y el nacionalismo. Decantación por la opción guerra civilista con máscara socialdemócrata y antiimperialista. Proceso de "normalización" de ETA y recuperación del nacionalismo catalán. El ideario reprogramado se dicta bajo el eje de la definición de la derecha como heredera del franquismo; el franquismo como enemigo principal; la erradicación del franquismo santo y seña de la democracia. Incorporación de la izquierda del socialismo a la cruzada antiderechista. La caída de ZP frustra a la izquierda que no admite negociar sus prejuicios e ideologemas según se obceca en la visión podemita: la crisis económica es una maniobra imperialista y de los ricos.


5.-Rajoy. Asciende por el desconcierto de parte de la izquierda. La vida es sueño y las aguas vuelven a su cauce. Respira la derecha social y política. Lo peor ha pasado. Regreso a la reconciliación. Pero arde Cataluña ¿como es posible?. Igual que arde Cataluña Rajoy y la derecha pasan de ser temidos a ser tenidos por una presa fácil para la izquierda y la ultra izquierda. Pero no menos fachas, ni dignos de erradicar. En la vuelta a la zozobra la derecha no entiende nada y se refugia en su ilusión arquetípica: "nos asiste la razón y la mentira y la inmoralidad no pueden llegar lejos."


6.-Sanchismo. Su liderazgo socialista y la conquista del poder son efecto y símbolo de que ha cuajado el guerra civilismo en la izquierda. El programa del Muro certifica la declaración de la ilegitimidad democrática de la derecha sin distinción ni matiz. La irrelevancia final de Ribera y Ciudadanos libera de la molestia. La aparición de VOX consagra el fantasma y el cierre de filas sanchista podemita. La Amnistía petrifica el bloque del nuevo Frente Popular. Sanchez se proclama heredero de Largo Caballero, y hace de esta profesión de fe el símbolo de la unión ideológica de izquierda y ultraizquierda. Se proclama líder mundial Woke a la primera oportunidad. Una cobertura mundial amenazante que lo prestigia internamente. El bloque del poder pasa a ser sólo soiedad de poder. La cesión del Sahara, la causa sagrada izquierdista, pasa de largo con los brazos cruzados de sus defensores inquebrantables. Levanta la moral la causa palestina y todo se olvida. Sz. convirtió a la U.E. en su tonto útil a cambio de aplicarse al 20/30. La complicidad social de los suyos con la corrupción, así como la de los socios, lo mantiene impertérrito, Así queda por decidir las dos grandes causas pendientes: la discusión de la soberanía española atlántica y la confederalización plurinacional. En el horizonte, la incapacidad de responder de la sociedad española y la connivencia del poder social e ideológico dominante, que para nada coincide con su poder electoral, permiten a SZ hacer de la necesidad virtud y de la "resiliencia" su oportunidad definitiva. Su salvación radica en la ejecución, favorable a sus intereses, de estas causas destituyentes, con todo lo que ello implica


viernes, 31 de julio de 2026

PREGUNTAS SIN RESPUESTA A PROPOSITO DE LA "MARCHA AZUL"

¿Tiene Rabat el placet de Trump para su expansión territorial, al menos para Ceuta y Melilla?


¿Estamos ante una advertencia o ante un ensayo?


¿Espera Rabat la decisión sobre la final del mundial para tomar medidas más expeditivas?


¿Le importa a la mayoría de la sociedad española que se pierda Ceuta y Melilla? ¿Le importa especialmente a la España de izquierdas, al fin y al cabo la hegemónica y la única que cuenta a efectos prácticos?


¿Le importa especialmente al Gobierno dicha perdida? ¿mira el Gobierno hacia otro lado por ingenuidad e incompetencia o por interés? ¿piensa ganar algo confabulado con Rabat? ¿se trata solo de que tiene las manos atadas por el chantaje de las escuchas?


En definitiva: ¿Puede ser la presumible crisis atlántica, Ceuta, Melilla y Las Canarias,el detonante de la deconstrucción de España, santo y seña del sanchismo para "pasar a la historia"? ¿Enfoca Sanchez el asunto como una incomodidad o como una oportunidad?


ADEMÁS

 De confirmarse el absentismo del gobierno español y la presumible indiferencia de su masa social, Rabat solo tendría que preocuparse de la U.E. dada laimportancia crucial que esta tiene para su estabilidad ¿Tomaría esta represalias disuasivas al considerar suyas las fronteras atlánticas de España? ¿se solidarizaría con España si el gobierno español sigue boicoteando la política emigratoria de la U.E? ¿Encontraría Rabat apoyo suficiente en Europa para neutralizar esas represalias, habida cuenta de sus privilegiadas relaciones? ¿Podría hacer valer Mohamed VI su condición de dique de un Marruecos ultraislamista abalanzado sobre Europa?

lunes, 27 de julio de 2026

UNA OBSERVACIÓN Y VARIAS PREGUNTAS

  

La contumaz adhesión al sanchismo de su masa social ya adquiere la condición de complicidad moral colectiva. Esto es indicativo de que el pegamento del socialismo español, el Partido y su esfera fraternal, es la Fe, eso sí histórica, en que van a salvar el mundo, ellos y sólo ellos, oficiando la razón como maestro de ceremonias. A la vista de tanta sin razón ya la razón les sobra y se quedan tranquilos, porque el Jefe continua y con toda su corte sin fisuras.


¿Por qué no aparece en los medios algún líder ecologista para explicar la relación, si la hubiera, entre los incendios y la política ecologista? ¿tiene algo que decir el ecologismo sobre los incendios más allá de la evidencia del cambio climático?


¿Por qué el gobierno lleva años "concienciando" de la "emergencia climática" y mientras ha bajado los presupuestos en medios contra incendios, ha trabado burocráticamente el cuidado de los bosques por las particulares, ha dejado la vegetación a su aire, ha propiciado la despoblación del campo? ¿es para combatir la "emergencia climática" o para salvaguardarla?


¿Por qué el Gobierno no destituye al "ministro" Puente ante la insistencia de este en sus infamias y su desprecio de la ciudadanía? ¿Comparte sus alegatos y sus formas? ¿cree que pone a los españoles no fieles al "progresismo"en su sitio? ¿cree que fideliza a los suyos de toda la vida y que eso es lo único que importa?


Preguntas sin respuesta esperable, claro.