domingo, 28 de junio de 2026

LA CARTA

  

A estas alturas es obvio que solo puede desalojar a Sanchez y su banda la militancia y el electorado socialista, pero estos parecen dispuestos a inmolarse llegando hasta el final de la guerra emprendida por su líder. ¿Como es posible esta anomalía ante tal cúmulo de evidencias que delatan la obscena inmoralidad y la transparente y diabólica voluntad dictatorial del que gobierna como un tirano?¿Sobre todo ante el riesgo inminente de desaparición o colapso del mismo Partido al que puede abocar la aventura de Sanchez?


La "carta", seguramente apócrifa pero no menos verosímil en su sentido, que exhibió el réprobo como colofón de su farsa sabatina, resume las claves de la tela de araña construida por ZP y P.S. con las que ha envuelto a su Partido y trata de hacerlo por extensión a toda España. Que alardee de ello y lo exhiba impúdicamente, como lo hizo al aplaudirse en el Congreso una vez descalificado, atestigua lo satisfecho que está consigo mismo. Como inagotable Narciso, dicho de paso, no puede evitar sincerarse, es decir exhibir su hipocresía.


En esencia Sz ha llevado a su partido y electorado por la senda del guerracivilismo y lo ha puesto en un estado mental de guerra contra el resto de la sociedad, con el aval seguro de los socios. Pero sobre todo ha convertido al socialismo en un Partido de Fe, o mejor en una Fe pura y dura, así como al Partido en una Iglesia a la antigua usanza. Como destaca es fundamentalmente un "refugio" que acoge dando sentido a la vida en un escenario ultramaniqueo encantado. Le ha bastado tener el atrevimiento de rascar en los instintos y complejos  profundos , con sus correspondiente reflejos condicionados, que parecían superados, de ese partido histórico. Pero una mínima explicación de esto llevaría demasiado.


Este traslado de la política a la mística histórica es la razón de ser de todo poder totalitario activo, sustentado en una de sus patas en la colaboración activista y militante de una parte de la población, aquellos que siendo esclavos se creen amos al hacer de eco y herramienta del aparato tiránico.


Por supuesto esta Fe incluye la superioridad moral y la inmoralidad congénita del "enemigo", pero también, mérito atribuible a Sanchez, el convencimiento de ser además de los más buenos posible los más fuertes, y prácticamente invulnerables. Lo atestigua tanto el dominio aplastante de los mecanismos del poder y mensajería social, como la capacidad de mantener al grueso de la opinión pública, en lo fundamental hostil, en stand by.


A esta convicción Sz ha insuflado la esperanza de la victoria total habida cuenta de que sus adeptos interpretarán la dictadura como una especie de "democracia perfecta" purificada para siempre de las excrecencias que puedan amenazar la verdad común propia de quien está en el "lado correcto de la historia". No es una esperanza sin pruebas. La sociedad catalana y vasca se han suicidado política y moralmente. Visto desde el lado de la fe socialista este suicidio es el camino de la verdad para toda España. ¿Porqué no se ha de suicidar también toda España, consintiéndolo, aunque el escenario de la U.E. parezca hacerlo complicado?


Con la Ley de Nietos en el horizonte ya próximo, y descontada la complicidad de los socios, basta que el treinta por ciento de la población siga fiel para aguantar con esperanzas. Con la esperanza de que mientras el líder aguante ese porcentaje de fieles seguirá fiel. Que de eso se trata y no hay más por ahora.

sábado, 20 de junio de 2026

Tenemos que...

  

¿Habrá reconfortado a ZP el talante dialogante y exquisitamente educado del juez instructor? ¿será que, después de todo, su prédica cívica no ha sido en vano?. ZP ha estilizado el "relato" en Cuento Chino silente, sin faltar en la muda exposición su acreditada solemnidad. El PSOE tiene que debatirse entre columpiarse en la farola o tramitar la tercera República antes que a su debido tiempo. La farándula y el Sexagésimo primer Poder pueden sacrificarse pero precisan que les llegue el guión. El tándem ZPS no está formado por personajes improvisados y a su aire, tiene por contra la virtud de personificar los reflejos primarios del socialismo hispano. Es decir el afán vengativo de poder a toda costa, la manida superioridad moral y la vida como realidad paralela. Podría creer ZP, "soy el patriarca y PS mi enviado"; mientras que PS, "soy el campeón y ZP mi tonto útil". Para ambos: "mi familia es mi familia y el Partido". ¿No han demostrado los EAU generosidad acogiendo a don Juan Carlos? ¿qué menos que los saudíes arreglen un "enredo de baratijas"? La psicología pincha en hueso si quiere entender a ZP, y en general la mente socialista. Igual vendría bien a los especialistas iniciarse con el estudio de los dramas de Calderón y aprender algo del Quijote, porque esto va de como es posible vivir en una realidad paralela y no estar loco, aunque lo parezca.



domingo, 14 de junio de 2026

LA "IGLESIA ALTERNATIVA A SU MANERA"

  

El autonombrado progresismo ha quedado estupefacto por la acogida masiva a León XIV. La marea inutilizó el puente que anunciaría al mundo la bendición del Gran Marrullero y su corrupta maldición. Para preocupación del wokismo mundial, puede temer su presunto líder. Esta corriente quiere un patrón que parezca moralmente impoluto, pues la Aldea Global tiene sus escrúpulos y no está tan acostumbrada y sazonada con las mañas de la picaresca hispana, que en estos pagos hacen parecer todavía a muchos que lo que pasa son "las cosas de la política y los políticos".


Pero lo más mosqueante, para el progresismo patrio, de este episodio, es que su hegemonía "cultural", su dominio apabullante de la consigna pública, no haya cuajado en los estratos profundos de la mentalidad de la "otra España" y que esta siga resignada pero impasible con sus "reflejos atrabiliarios y fachosos". "¿¡Para qué necesitamos Iglesia si tenemos el socialismo!?", se postulan como alternativa pastoral. "¿¡Para qué queremos Iglesia si el socialismo somos la verdadera iglesia!?, diría la "Iglesia alternativa" si fuera consciente de su naturaleza y un mínimo sincera.


Dejando aparte la querencia de una parte de la jerarquía eclesial y de su sacerdocio de honrar el socialismo como estrategia de supervivencia, tal vez también por convicción, dejando aparte que eso no suavizará la inquina del autoprogresismo alternativo contra la Iglesia, lo que cuenta es que el socialismo no puede abjurar de su pretensión de ser la "verdadera doctrina y la verdadera Iglesia", por mucho que no se nombre de esa forma  y se crea la antiiglesia.


Entre otras cosas porque no se concibe de otra manera y actuar como una agrupación política "normal", mínimamente aireada de realidad, en algo ligada al mundo en el que vive, significa desfigurarse como la secta tópicamente eclesial, hecha la aternativa progre de jerarquía aplastante y doctrinarismo revelado y vacuo,  pero arduamente militante, sin más credo verdadero que la "de todos a una y a por todas, pase lo que pase". Fiera obsesión tan de raíz que el mínimo cambio, o sea sentido de la vergüenza, lleva a que el tinglado se evapore.


Por ese estar entre la vida y la muerte sin otra alternativa que resistir, sin otra fuerza para resistir que la evidencia de que "todavía estamos en pie y seguimos vivos, luego tenemos razón", tenemos el milagro de que Corruptópolis no se haya vaciado de fieles. Más bien sigue con arrestos y dominio del panorama, y hasta se apresta a emprender la batalla definitiva.

Esta "otra Iglesia", el socialismo, ufano en su dominio mental de los clichés políticos más elementales, por lo que cree dominar o poder hacerlo los últimos eductos del alma de España, este monolito erosionado y agrietado, aguanta porque no tiene más remedio que aguantar y no sabe otra cosa que su propósito y su fe: que España, o lo que quede de ella, ha de ser "socialista" como sea. Y está claro a estas alturas lo que esto significa. 

Declarada la guerra, contra el enemigo todo está permitido. Por mucho que, tiempo ha, tal enemigo se haya determinado gratuitamente y no se dé por aludido ni enterado.

viernes, 5 de junio de 2026

SANCHEZ ENTRE SU DICTADURA Y LA CARCEL

Los personajes de la fauna sanchorra con su Jefe a la cabeza son prototipos tan bien logrados que parece imposible no provenir de alguna mente artística calenturienta. La Comedia del Arte y la Rua del Percebe, Berlanga o Valle, entre muchos otros, seguro que asisten perplejos. Tal vez se salve piadosamente el hermanísimo por parecer tan "cuitado", a modo de anécdota de la estulticia. Sin piedad alguna su Gran Hermano no ceja en su obra maestra y en cantar su inocencia a sabiendas de que nadie lo cree a no ser que le vaya la vida no creerlo.


En lo que importa: la idea de que el Sanchorrez se dedica a rearmarse para encabezar la más fiera oposición al gobierno de derechas que, según los que sostienen esta idea, inevitablemente vendría, resulta excéntrica en su actual situación. Sz. no puede concebir su derrota por muy perdido que esté. Pero aunque tuviera un acceso de realismo y reconociera que está ante el abismo, no puede retirarse y eso acaba reforzando su delirio.


Es difícil creer que, una vez derrotado, vaya a salir indemne de la justicia y que no vaya a ser abominado por los suyos. El pavor y la evidencia lo empujan a jugárselo todo. Fanfarronea burlándose de los que ha declarado sus enemigos, pero también de los suyos, dando a entender que ni el diablo ni dios van a poder con él ¿Puede salvarse de otra forma que no sea instaurando una dictadura consecuente?


Aunque cuente con el respaldo de sus socios y pudiera arrastrar a sus bases no es fácil imaginar el mecanismo que facilitase el tránsito. Una carambola electoral como la que permitió el actual sistema frankenstein parece fuera de sus posibilidades. Ahora resiste porque su seña de identidad es resistir según el personaje que se ha creado. Pero no tiene otra disyuntiva que la de "Dictadura o cárcel" y esto concierne a todos, los leales como la ciudadanía que lo pagaría.


El Sanchorrez solo espera que el tiempo cuente a su favor una vez que las ganas de echarlo de la derecha se torne en desesperación al quedar frustrados y que su resistencia y obscenidad demuestre a los suyos que es invencible. Solo hace falta que salga alguna oportunidad para desatar las furias y la venganza total. Entre tanto el cuento de la lechera a lo grande, partiendo de que su destino inmediato depende del sacrificio de los suyos y del desconcierto de los contrarios. "Con estos gilipollas que me aplauden y aclaman conquistaré el mundo, con los gilipollas que me censuran y me tienen ganas haré risas"


¿Pero ante la naturaleza del seísmo, cuanto va a seguir vigente el escenario imaginario de las "dos Españas"? Solo la fe de los socialistas en que su partido es eterno y es capaz de sobrevivir a la misma desaparición de España puede mantener ese espejismo


miércoles, 27 de mayo de 2026

LA UTILIDAD DE ACOGERSE A SAGRADO

  

¿Vuelve el socialismo al redil ya desaparecido el redil? La recepción papal de SZ y la visita papal consiguiente, suena a "reconciliación histórica" entre el socialismo y la Iglesia, pero, como suele ocurrir, la vieja tragedia sanguinaria es ahora comedia oportunista. Asediado por la vergüenza y la propia infamia el Supremo Líder se acoge a sagrado, lo que es plausible una vez que desde hace tiempo la Iglesia decidió quitarse de en medio y "dejar hacer" en lo que a ética política en las alturas se refiere. Para esta oportunidad no es baladí que resuene la sentencia de apariencia evangélica adaptada cínicamente por ZP: "los socialistas damos mucho y pedimos poco." Por ir a la raíz, póngase en lugar de socialistas, cristianos.


La relación histórica entre el cristianismo hispano y el socialismo es de lo más retorcida. El ideario sentimental histórico socialista y anarquista, el que se expresa en las más bellas palabras, se resume en el sueño ancestral del cristianismo popular, en su raíz más pobrista sin duda. Enterrada esta cercanía mental, el socialismo, ideología salvífica historicista, disputó con saña la propiedad del mensaje esencial y emprendió por ello una "guerra de dioses contra la Iglesia". En un insólito combate interior el nuevo dios ateo de la historia se ha tratado de legitimar con los despojos de la Iglesia sin reconocerse en cordón umbilical mental que lo une a esta y sobre todo a la médula vital del catolicismo.


El trancazo que asola España desde al menos dos siglos es una porfía anticatólica emprendida por quienes siendo mentalmente paracatólicos odian la doctrina y la institución católica, en nombre de un sucedáneo pobrismo secular. Por mucho que ha evolucionado la sociedad y por mucho que la Iglesia busca su salvación colaborando con la liberación teológicosocialista del mundo, la inquina contra la Iglesia sigue siendo uno de los principales activos sentimentales de las masas socialistas paisanas, sino el más contumaz y profundo.


No es casual porque nace de sus entrañas, una vez que el peculiar liberalismo decimonónico hispano (dividido entre el liberalismo de los negocios acogido a las ubres del Estado y el liberalismo revolucionario preludio del anarquismo) y luego el socialismo, convencieron al pueblo, cada uno a su manera, de que el motivo de sus frustraciones y de su malestar era el desamparo en que los había dejado la Iglesia en su alianza con los ricos y poderosos. "Os habéis dejado la vida por la Iglesia y así os lo paga" vienen a decir.


Ante la profunda pocilga moral y delictiva en que revuelca el socialismo y el despiste de la Iglesia de como puede servir al mundo, no es fácil saber quien está mas necesitado, si el poder secular de santificarse con toda su impunidad o el poder sagrado de acreditar su vocación social. El momento es de lo más inoportuno ¿pero no invita la ilusión a ver una oportunidad?


Por mucho que la circunstancia tan comprometida como la actual fuera imprevisible es imposible disociar la visita papal de la misma. Las masas doctrinalmente creyentes, pueden estar entre perplejas y agradecidas, entre otras cosas por la atención de la que son objetos en comparación con el olímpico desprecio del que hizo gala el antecesor papal. Pero lo relevante es si la necesidad de santificarse del supremo banderizo y toda la banda del saqueo puede relajar el reflejo anticlerical ancestral de las masas socialistas y por otra parte desmovilizar la presión de los católicos tradicionales si acaban presas de la confusión.


El asunto rebasa la anécdota del momento a la vez que que remueve la psicología profunda. Dada esta tribulación moral que sufren en razón de tanta codicia y desprecio desatada y amparada en su paraíso beatífico, ¿pueden encontrar las masas socialistas en la bendición papal que esperan el confort que necesitan? ¿pueden ver reafirmada su "superioridad moral" de toda la vida ahora que debieran sufrir las penas del infierno de la historia, cómplices de sus líderes que les han prometido la victoria final? Sea cual sea el efecto pastoral, ni siquiera con milagro de por medio, poco hay que esperar, en lo que a renovar la "reconciliación nacional" se refiere, de quienes solo buscan con bendición o sin ella seguir con su apuesta por la cancelación de la arquitectura constitucional.

lunes, 25 de mayo de 2026

ENSEÑANZAS CERVANTINAS PARA EL CASO ZP

Los clásicos son luminarias imprescindibles en situaciones límite. Refiere el gran pensador y crítico Antonio Regalado, un episodio de Don Quijote. "En esta obra, cuando se termina de leer en la venta la novela El curioso impertinente, el cura dictamina que aunque la historia le parece bien, no se puede persuadir que sea "verdad", y si es fingida "fingió mal el autor pues no se puede imaginar que haya marido tan necio que quisiera hacer tan costosa experiencia como Anselmo". Para el cura la historia de Anselmo, Lotario y Camila es imposible, ni verosímil ni creíble, aunque dice que "si este caso se pusiera entre un galán y una dama pudiérase llevar, pero entre marido y mujer tiene algo de imposible". (Calderón. Los orígenes de la modernidad en la España del siglo de Oro. Ensayos Destino I, 706)


Para los pagos sanchistas es inverosímil e imposible que la honestidad en persona, que ZP, ese dechado de virtud socialista, cometa lo que se le imputa; claro que verosímil y matemáticamente verdadero sería si se tratara de Feijoo o Aznar, etc. Igual debe pensar el mismo ZP en perfecta sintonía con su público fiel. Siempre se ha creído Mesías regenerador planetario y así le ha ido estupendamente. "¿Tan honesto que soy, como puedo ser un saqueador universal?" debe preguntarse atónito. "Haya hecho lo que haya hecho, tiene que estar bien y si no lo está es que no lo he hecho", podría concluir.


Respecto a su estado mental la novedad es el paso del monolitismo que reúne el bien y la verdad, al dualismo en el que el bien y la verdad se separan amenazando discrepar. ZP tiene que conjuntar lo que hasta el momento era una pieza única y, según parece, bien lucrativa: es la verdad que no sólo sería bueno sino que sólo haría el bien por doquier. Para asociar lo súbitamente disociado ha de afrontar mentalmente la disyuntiva entre el bien y la verdad. "Si como soy bueno no he podido hacer nada malo, una de dos o es falso de toda falsedad lo que se dice y se me imputa o es parte necesaria de un bien superior para la humanidad".


Todo indica que en lugar de elegir una alternativa, en su mente ambas tienen que conjugarse, pudiendo servir una u otra según la conveniencia. La viga en la que este funambulismo mental se sustenta es la cómplice aquiescencia de su tropa social. Embaucados los suyos como están tienen que cerrar filas a toque de corneta gubernamental y del bloque de poder, porque de lo contrario pasarían por gilipollas defraudados por "el amor de nuestra vida". Si casi imposible es pensar "¿qué hacer" si nos hundimos?, más inconcebible les parece la posibilidad de hundirse. Sería como si la luna desapareciese de pronto.


No debiera extrañar que, si anda en juego el hundimiento de la nave, cruzado el umbral del fanatismo y del sectarismo los adeptos, por muy perjudicados que estén, hagan de tripas corazón y se crean casi de verdad lo que pidan las tripas.


En el entremés cervantino El retablo de la maravillas se cuenta lo inverso del cuento de Andersen El rey desnudo, pero viene a ser lo mismo. En éste el pueblo no ve lo que tiene delante por pudor y estupefacción, y como así les pasa a todos, todos se creen que no ven lo que ven. En el caso del entremés cervantino, todos dicen ver lo que no ven y casi se lo creen, para que no se diga que son necios o herejes. Son casos de inducción a la fe con diferente matiz, según sea la fe creer lo que no se ve o no creer lo que se ve, como el caso del cuento de Andersen. Si los juntamos en la mente del crédulo éste puede sintonizar estos extremos. Es razonable que lo haga porque, como ocurrió en el rey desnudo no hay visos de que parezca un niño que diga la verdad y si apareciera, como el furrier en el entremés cervantino, este recibiría una paliza por parte de quienes apuestan por su fiel credulidad a toda costa.


Tenemos así que en sintonía con el relato de Andersen el público adepto puede "ver"a ZP de gala tan peripuesto como si fuera a los premios Goya o a agasajar a Fu Man Chú. Mientras que, en aplicación del entremés cervantino, en lugar de ZP saltará a la vista algún avatar judicial del Gran Inquisidor o el mismo Trump, que según el público sería lo mismo.


De cuajar, estos trampantojos pueden ser una buena plataforma para cambiar el escenario como ha ocurrido casi siempre. Dejando de lado lo que el episodio tiene de enseñanza psicopolítica, centrémonos en que nos espera la maravilla de las maravillas, lo que siempre está a la espera.


¿Con qué inaudita magia chamánica convertirá, por ejemplo, la asociación sanchista el malestar por la catástrofe habitacional que ha provocado en motivo para montar una República plurinacional, como se dice? Esta causa o cualquier otro motivo de malestar está a la espera de engordar la bola del bien supremo. No hay que temer ser los causantes de ese malestar y de tantos otros porque han demostrado sobrada destreza en achacar el mal a la "fachosfera" y salir pimpantes.


Al fin y al cabo el dúo "regenerador" ha apostado todo el capital histórico, sentimental y factual, del socialismo y el progresismo, avasallador como ninguno, a una sola carta, convencido de ganar. El traspiés de ZP no detendrá la fiesta. Por mucho que sea el miedo y el castigo que en buena lógica debiera alcanzarles , más fuerte es su delirio por la cercanía de la victoria y las ganas furiosas de saldar cuentas. Como decía el poeta "cuanto mayor es el peligro, más cerca está la salvación". Todo se resume en siempre atacar nunca defenderse y menos apartarse y admitir evidencia alguna desfavorable.

 

miércoles, 20 de mayo de 2026

ALGUNAS GLOSAS ZAPATERILES

  

ZP quería decir que "la pasta es del viento", "yo soy el viento que no cesa".


Le llamaban Bambi y se reía.


Ahora Sanchez y Bambi deben reír juntos a lo grande ¿o más bien llorar juntos?


Debe tener algo de ingenuo ZP al creerse eso de su solemnidad y lanzarse a satisfacer su apetito urbi et orbi. ¿O simplemente confundía solemnidad con impunidad?


Espera un gran alegato dirigido a los santos inocentes.


El patriotismo constitucional fue la primea línea de defensa del patriotismo nacional, rebasada esta solo queda para resistir la vergüenza patriótica.


La voz de ZP se está volviendo de bajo profundo como la de los coros ortodoxos.


ZP a la espera de que la cárcel sea un concepto discutido y discutible.


De seguir Sanchez, será más fantasmagórico que la pastilla de la inmortalidad.


Ya un fantasma vaga por la Moncloa y grita a destajo.


La existencia de Vox sería de lo más benéfica si, esta penitencia por sus pecados, iluminara al PP, lo que es mucho desear.


También Vox se obstina en contrarrestar su aportación benéfica, encomendado a sus mantras venga o no a cuento. Tan contentos deben estar por haber encontrado su patente de mantra.


¿Se retirarán para reflexionar juntos ZP y SZ?


De Rufián: tan bellos somos los progre socialistas que no merecemos ver cosas tan feas.


Milá, la Agustina de Zapatero. La vida siempre da una última oportunidad, sobre todo si es para hacer risas.


Queda por descifrar la variable marroquí. Igual ZP tan presto a admirar el Marruecos imperial colabora.

miércoles, 13 de mayo de 2026

VERIFICADO QUEDA

  

La democracia española se mantiene porque los españoles soñamos que vivimos en una democracia.


El truco es que mientras creamos que vivimos en democracia, vivimos en democracia.


El País Vasco y Cataluña solo serán independientes si olvidan que de verdad no quieren serlo, por interés claro.


Las oligarquías nacionalistas se educaron en, algo de lo más español, la picaresca, desde prácticamente su origen; en tiempos recientes la vasca desde el abrazo de Vergara, la catalana desde la guerra de Cuba.


Sanchez proclama que "España soy yo" y entonces se odia a sí mismo tanto como se ama.


¿Se volverá loco cuando se crea que de verdad "España soy yo"?


Ceuta y Melilla ¿también las Canarias? ya tienen un destino paralelo a Cataluña y el País Vasco: su permanencia en España está a merced de decisiones geoestratégicas superiores.


El gran engaño de Sanchez es que entrega todo a sus socios por votos, cuando lo hace en realidad por gusto. Tiene así la coartada perfecta.


Trump un tirano obsceno y tabernario, Sanchez un tirano cínico y robótico.


Para mantener intacta la voluntad del mal sólo hace falta un buen aplauso de bastantes que no remita. La voluntad del bien solo se evidencia si sonrojan los aplausos


ETA ha sustituido el tiro en la nuca por la gota malaya y el ghetto moral para los "españoles".


El "tonto útil" sólo intuye su catadura por las risas y risitas que le salen al paso entre "los suyos".


En la transición se difundió que España era un país normal y la derecha se lo creyó, porque lo normal es que se lo creyese.


Sanchez, Sheinbaum, Petro, el cártel de la Leyenda Negra.


Sanchez está consiguiendo que mientras lo que debiera ser una catástrofe que lo sentase ante los tribunales se quede en erosión que le de tiempo a poner de rodillas a la justicia.


Para el gusto sanchista la verdadera España es Cataluña y el País Vasco, y a reivindicarlo consagra su afán.


En pleno proceso hacia una dictadura parece frívolo detenerse a encontrar la definición del régimen dictatorial que lleva a cabo el sanchismo. Será deprimente encontrarlo cuando la dictadura esté consumada.


La dificultad para definir tal dictadura es por una parte que se inserta en la U.E. sin visos de que eso cambie, ni la U.E. se entere o quiera enterarse; por otra parte debido a que, aún siendo firme la dictadura, el pueblo español no podrá creer que no estemos en democracia.


Para algunos Florentino se ha hecho un Trump, para otros se ha hecho un Sanchez y un Zapatero. En el fondo de sus formas son indiscernibles. Los arrebatos de la gente reflexiva como don Florentino tienen estas cosas que lo confunden con los energúmenos.

 

¿Y del Madrid de ahora qué piensa don Florentino? 


El muy socrático Sanchez no para de repetir eso de que "solo sé que no sé nada".


La aventura del barco en Las Canarias es una solicitud de bula e indulgencia plenaria a la U.E.: estamos para lo que gusten si dejan a Sanchez en paz.


El verdadero accidente laboral va a ser la torta electoral que se va a pegar la señora Marichú.


Ante la visita del Santo Pontífice, su Sanchidad toma nota del horario de las misas de las Iglesias de la capital.


Como un bendito la Sanchidad ha puesto a prueba el aguante de los suyos y dado el éxito va a hacer pruebas decisivas para el aguante de los españoles.

 

La cátedra magistral de ZP  de lo útiles que son los negocios a lo grande para el progreso y el progresismo.

 

El poder sin reparos hace el milagro de que, sean blancos o negros, todos sus gatos cazan ratones. 

 

Lo más sorprendente de la campaña andaluza es la preocupación de los medios por el futuro de la señora Marichús. Será por cotillear o por vocación rosácea.




martes, 28 de abril de 2026

SOBRE LA VIOLENCIA POLÍTICA Y LA POLARIZACIÓN.

  

El intento de magnicidio de Trump genera reflejos y amagos justificativos. "Es que hay un conflicto", "la violencia es hija del conflicto". Lo mismo que en el País Vasco, cuando campaba el terrorismo y cuando ahora subyace con sus consecuencias ventajosas para sus promotores. Dado que en nuestro caso el terror podía abarcar a cualquier español, así significado, por desconocido que fuera, la opinión cómplice ponía la guinda: "algo habrá hecho". 

En el caso de Trump la guinda viene a ser "quien siembra polarización recoge...". Lo único claro en la sociedad americana es la carrera pública por aparecer como la víctima de la polarización y el juego soterrado por aprovechar la sensación y la realidad de la polarización. Allí la espiral de acción reacción es tan confusa y tan pertinaz,con raíces tan profundas desde hace decenas de año, que casi la polarización es el verdadero status quo.

Hablando en general sería injusto, por aventurado, adjudicar a la izquierda, ahora woke, una proclividad a la violencia y menos al magnicidio, y a tener el monopolio de esa actitud. Pero algo les lleva a ser "comprensivos" por ser un "fenómeno objetivo" al que estarían arrastrados sin verdadera responsabilidad gente buena y "progresista". La razón última de esto es su autosacralización, en el marco de la sacralización de la política entendida como lucha por el poder y la supresión, en principio civil, de "los enemigos del pueblo". Se sienten con una misión redentora que solo la posesión del poder total permite llevar a buen fin. El poder lo es todo, incluso más allá de la política, y el logro del poder más aun. Todo es un juego de poder y ellos solo juegan,con el derecho a poner las reglas o a cambiarlas sobre la marcha. Es una mentalidad totalitaria más sutil y cultural que justifica la deshumanización del otro y con ello su radical ilegitimidad.

En el franquismo y hasta el ascenso de Felipe Gonzalez, la izquierda "realmente existente" censuraba el terror etarra por ser "inconveniente e ineficaz", porque debilitaba la "lucha de masas", lo único eficaz y plausible. No había un reproche ético entre otras cosas porque la ética era una categoría ajena a la lucha política revolucionaria. Se suponía que cualquiera que fuera la estrategia la lucha era en sí mismo ética. Ni siquiera se consideraba la posibilidad de que el régimen que se alcanzase por el terror reproduciría el terror como sistema de poder y de gobierno.

 La memoria de las consecuencias de la grandes revoluciones que servían de modelo era bien flaca. Tanto que bajo las capas de teoría destinadas a adaptar los ideales revolucionarios a los nuevos tiempos, según el paradigma de la "guerra de trincheras" de Gramsci, quedaba un calor hogareño, un "aire de familia", que comprendía a todos los creyentes en la emancipación, cada uno con sus aciertos y errores, pero siempre bien intencionados.

Sin duda que hay en España condiciones para la polarización y hay un ambiente de polarización. Pero con varias particularidades. En lugar de resultar, desde la transición, de una dinámica de acción reacción entre dos bandos, estamos ante una polarización programática y programada, principio y fin de la estrategia política iniciada por Zapatero y ejecutada hasta el final por Sanchez, con motivo de la extirpación del espíritu de la transición. Dado el éxito conseguido esta polarización programada es asimétrica en cuanto a fuerza, iniciativa y poder efectivo, en favor del bloque de poder sanchista.

Pero sobretodo la asimetría afecta a la forma de verla. El bando promotor fía todo su futuro al éxito de la polarización, es decir a la perpetuidad de la misma, dado que, además de ser su ventaja, carece de otra estrategia verosímil. Los ajenos a esta estrategia y forma de entender la política, siendo mayoría, esperan a que el muro se desmorone por su inconsistencia y falsedad. Como creen en sí mismos resisten mientras tanto. Es su virtud y su fuerza. Pero el muro se sigue elevando.

Cabe cualquier vaticinio de hasta donde puede llegar esta banaNización  galopante, pero todo es incierto, incluso el sistema en el que estamos por ahora, desde el momento en que nuestra sociedad no comparte unos mínimos éticos que, en lo que a la política se refiere, sean disuasivos para cualquier empresa y práctica. Ante la experiencia del terrorismo, a la gran mayoría  le repugna instintivamente la violencia. Pero el reparo ideológico e intelectual a la violencia política pende de un hilo, mientras se proclama que "la violencia no es el camino" se insinúa "ni siquiera aunque se lo merezcan", según el buen manual de la "guerra de posiciones".

domingo, 26 de abril de 2026

VENTAJAS DE LA HUMILLACIÓN EN POLÍTICA

Narraba Mario Puzo en "Los Borgia" como Alejandro VI obligaba a sus hijos Cesar y Alejandra a cometer, en su primera juventud, y ante su mirada, aberraciones incestuosas entre ellos para que de esta forma perdieran los escrúpulos para cualquier tropelía. Sanchez, sin necesidad de haber leído este relato, empezó su imperio humillando a los suyos para tenerlos bien dispuestos y encantados para lo que estaba por venir y por ver. Ha saltado de su clack imperial para extender la humillación a toda España, a la que, acostumbrada a tantas aberraciones, ha anulado la capacidad de reaccionar, atónita la gran mayoría entre la resignación y la vergüenza. No es moco de pavo tener que tragar tantos especímenes intragables sin que se revuelva la conciencia. No se me ocurre algo comparable, a no ser Trump. La diferencia entre el robot monclovita y su némesis, la Tarara espasmódica de la Casa Blanca, nada tiene que ver con el sentido del pode, ni con la grotesca chulería de ambos, sólo tiene que ver con las circunstancias en las que se mueven uno y otro, así como con la pócima política con que se alimentan.

 

viernes, 27 de marzo de 2026

SUICIDIO Y DIGNIDAD COMO ASUNTO DE ESTADO

  

La idea de que la libertad es un bien absoluto debe cogerse con pinzas. Porque ni siquiera los bienes humanos absolutos son absolutos, es decir exentos de condiciones y condicionamientos en su ejercicio concreto. Para entenderlo en su radicalidad: podría discutirse incluso que Dios, si existiera y si fuera un ente personal, fuera un bien absoluto incondicionalmente. ¿No arrastra la creación acaso la sombra del mal? Claro que hay bienes humanos casi absolutos a diferencia de otros relativos. Entre los primeros, el amor, la libertad, la justicia o la belleza, la nobleza. Entre los segundos el interés, la posición, la propiedad, la igualdad social, la utilidad y la comodidad, la prosperidad, etc. Pero incluso los primeros han de sujetarse en su concreción al equilibrio que hace posible la humanidad del ser humano.


Sugiere esta reflexión la aplicación de la eutanasia a una joven de vida atribulada y de sufrimiento infinito, pero cuyo espíritu es tan humano y libre como el de cualquier otro ser humano. Tras años de pugna ha conseguido que se le aplique la eutanasia. Su verdad es su libertad y un sufrimiento psíquico que se le ha hecho insoportable. Su espíritu no se ha elevado sobre ello en lo que hubiera sido una hazaña de autosuperación definitiva. Víctima de la amargura de la vida, el Estado le ha ofrecido la ayuda de dejar la vida. En nombre de la libertad y el padecimiento se clausura una vida en barbecho que estaba por sembrar y cultivar.


¿Puede certificarse objetivamente cual es el umbral de un malestar psíquico insuperable? ¿Puede existir un malestar de tal naturaleza que sin embargo no afecte a la soberanía de la libre voluntad? ¿Podemos saber hasta donde las fuerzas oscuras de la psique pueden contaminar la libre voluntad? De hecho la moral vigente tiene sus reparos sobre la obligación del Estado de respetar la libertad que se puede ejercer en perjuicio de uno mismo. Por ejemplo la libertad de las madres de alquiler, la libertad de acceder al consumo de drogas o de dañar gratuitamente a los animales para propia satisfacción. Se sobreentiende que facilitar esas conductas convertiría al Estado y a la sociedad en cómplices de inhumanidad. Incluso conductas libremente consentidas entre varios que afectan a la dignidad humana, como el sadismo, el incesto, la poligamia, repugnan tal ejercicio de complicidad y consentimiento.


Hasta aquí la elemental reflexión moral sobre el determinismo psíquico y el aval libre que justificaría el derecho a que el Estado ofrezca la ayuda del suicidio. De bruces estamos ante la esencia abismática de la vida y de la libertad. Los filósofos greco latinos que defendieron el derecho al suicidio y que incluso presentaban ese derecho como la perla de la libertad humana, lo pensaban respecto a una vida cumplida o en la que no cabía nada por hacer. No para una vida abierta a posibilidades. Ni tampoco para una vida lacerada por el dolor, ya que es el reto humano la superación del dolor. Por esta posibilidad de trascender el dolor el suicidio contradice absolutamente el nirvana para Buda. ¿No existe sin embargo a pesar de la reducción budista de la vida al sufrimiento una prevención compasiva que alerta de una posible positividad y alegría? De no haber transmigración y rueda del Samsara, para el puro sufrir que es la vida ¿no sería el suicidio la medicina más expeditiva para una concepción negativa de la realidad?


Anunciando el siglo XX el seguidor de Schopenhauer, Philip Mainländer, preconizaba, coherentemente, lo que se seguía de la doctrina de su maestro: no sólo el derecho al suicidio, sino la conveniencia y necesidad del mismo, como un acto de redención de la integra maldición de la vida. Le viene a uno la tentación de poner en relación esta patología especulativa con la tragedia nihilista del siglo XX que desembocó en las guerras mundiales el Holocausto y los crímenes de Estado sistemáticos.


Pero es posible que del desprecio a la vida por las ideas al desprecio político a la vida, en lo que tiene de tesoro personal y de humanidad, sólo haya un apunte y un anticipo. Pasada esa época trágica, pero no curados de ella, llama la atención que el enaltecimiento de la autosuperación personal como un valor supremo que da sentido a cada vida personal se invierta hasta el punto de que se tenga por tal la renuncia a la vida en nombre de una libertad que parece indefensión e impotencia. Puede que esto sea un síntoma de la atmósfera nihilista de nuestro tiempo, atmósfera aparentemente compasiva pero profundamente envilecida, en la que el dolor es sólo signo de incomodidad. Pero de ser así esta comprensión no ofrece consuelo alguno.

martes, 10 de marzo de 2026

SOBRE KAFKA Y ESPAÑA

  

En un minicuento postrero , "La verdad sobre Sancho Panza", F. Kafka reveló la visión sobre Don Quijote que le acompañó en vida; indirectamente destapó, sin pretenderlo por supuesto, también lo mucho que esto nos concierne a los paisanos de estos ilustres mitos fundacionales de la Europa moderna. En esta visión Don Quijote era un sueño de Sancho Panza, el sueño de lo que quisiera ser,al que fue fiel de por vida. Iluminados por esta revelación es congruente que Sancho se atreviera a "quijotear", pero pragmáticamente, tomando el gobierno de una Insula. Ahora el soñador Sancho se sigue soñando Don Quijote, pero con una misión universal definitiva: la de sanchificar el mundo. En ese sueño Don Quijote se sale del sueño y se lanza al mundo, pero sonámbulo. Es un salto que ha hecho posible nuestro Dr. al modo Caligari, hipnotizador que, desde su Gabinete, es capaz de mover a Sancho como una marioneta haciéndole creer que es Don Quijote. El sonámbulo tiene la peculiaridad de que se apresta a devolver el mundo a su orden dando toda la caña que sea precisa al Sancho perezoso que se queda en la cama. De eso se trata a fin de cuentas, pero para ello hay que soñar sin fin.


Ha sido tanto el desquiciamiento que en España todos somos Sancho, pero de dos formas diferentes. El Sancho sonámbulo y salvador universal no admite esa doblez, quiere ser el único Sancho porque sólo así se puede sentir Quijote. El Sancho perezoso quiere que Don Quijote duerma en paz y en su gloria. Es la lucidez que convencionalmente se atribuye a la figura de Sancho, al que se tiene por dechado de realidad.


Según se dice, encuestas al canto, el "progresismo" está enteramente por el "No a la guerra", pero también una parte del "no progresismo" que es el resto de España. Quizás esta parte no sea muy abundante. En tales pagos debe ser lo común abstenerse de pensar mucho ante lo vidrioso, lo que a efectos prácticos cuando eso quema es consentir. Pero aun así es significativo y moralizante. Porque deben ser los únicos que creen sinceramente, bendita candidez, en el "No a la guerra".


La sinceridad de los noctámbulos abanderados es necesariamente la misma de la que hicieron gala al entregar el Dr. Saunas el Sahara a Marruecos. Automáticamente y por ensalmo mágico, el Santo Santorum de la causa progresista pasó al olvido y a la irrelevancia, como a quien hacemos la pelota en vida y de pronto se nos muere sin dejarnos nada. Esto se puede interpretar como una muestra de flacidez ideológica, sino fuera que la ideología se ha pulverizado tanto que sólo cuenta para soñar. Con ideología o sin ella sólo importa, a los que presumen de ideología sin par, no perder la perspectiva de cual es el enemigo de verdad, contra el que cualquier causa es buena si suena bien y una cesta vacía si se vuelve una molestia.


Mientras seguimos el lanzamiento del Sonámbulo al espacio, la pregunta por las consecuencias del alarde se diluye ante la belleza de la apuesta. Pero no menos se diluye ante el convencimiento sancho pancesco inquebrantable de que en Europa siempre estaremos bien guardados y que pase lo que pase dormiremos tranquilos. Tranquilamente la Mancha ha dejado paso a la colonización sancho pancesco interestelar. Es un lujo que sólo Sancho Panza se puede permitir, como si volvieran los días de fiesta.

lunes, 9 de marzo de 2026

SENSORES QUE LA SOCIOPOLITOLOGÍA DEBIERA TENER EN CUENTA

*Una fuente recurrente y casi indeleble del autoengaño en política es la subordinación de la verdad a la necesidad de "mantener la moral alta". Se traduce, para los que están a la defensiva, esperando a que la situación se vuelva a su favor, en la necesidad de creer que la verdad existe para imponerse. Por el contrario, entre los detentadores del poder y sus seguidores se trata de quitarse de encima el complejo de que pueda haber verdad alguna que los contradiga.


*En un régimen de opinión pública el éxito del cinismo en el poder depende de la voluntad de educar a la opinión pública en el cinismo, para que ella se de cuenta de lo confortable y ventajoso que es colaborar cínicamente.


*La opinión publicada debe su virtud a la misma razón que el Estado: ambos son necesarios, pero sobre todo la opinión publicada si se trata de un régimen de opinión pública. Sobre esta virtud la opinión publicada garantiza su ventaja: no puede ser contrastada por la opinión pública, porque la opinión pública, y también el Estado, se contrasta a su través. A esa ventaja debe su extrema responsabilidad ética y civil.


*Las consignas son el alimento predilecto de la opinión pública igual que la comida basura lo es para salir del paso. La opinión pública así acostumbrada está siempre saliendo del paso. Mientras, con la cabeza embotada con sus consignas los seguidores se convierten en sabios ante sí mismos.

* Ninguna excentricidad y villanía puede disuadir a quien tiene que sostenerla de que todo es interpretable.


miércoles, 4 de marzo de 2026

IRAK REVIVAL (a vuela pluma)

  

Obviamente el Dr. SuperWokeMan ha lanzado la bola del "espíritu de Irak" y se encomienda a su efecto para convocar elecciones. No las ha convocado en esta comparecencia-revival porque no está seguro de ganarlas y vive con el miedo de que, de perderlas, iría a la cárcel. Pero dentro de su lógica no es imaginable otra oportunidad mejor para revertir su postración,...siempre y cuando tuviera despejada la incógnita de Marruecos. Igual que el Dr. tiene su oportunidad cara a su electorado, no es concebible una oportunidad mejor para que el Comendador de los creyentes haga valer su "derecho internacional" ante los suyos. Sanchez ha de rezar para que un Marruecos trumpista sea misericordioso y no interfiera los planes del gobierno más amistoso que pueda concebir. Como es bien notorio en cuanto dé el paso electoral nos jugaremos algo más que un futuro gobierno. 

Con todos los puentes de los que depende España rotos, el Super Woke atisba que, al poético modo, en el abismo para todos está su salvación. 

lunes, 2 de marzo de 2026

IMPRESIONES EN LA POLIS

  

* El fin de la polarización no es el enfrentamiento social entre dos partes iguales, sino la sumisión de la sociedad al polarizador, lo cual sólo es posible cuando una parte de la sociedad llega a estar comprometida con el sometimiento de la otra parte y esta otra solo se molesta.


*Para que la polarización funcione y tenga éxito una parte de la sociedad ha de estar cómoda de esta manera y la otra desconcertada y perpleja.


*El tiempo presente tiene la novedad de las dictaduras parasitarias. Estas se superponen a la democracia vigente y la convierten en su pelota, mientras el pueblo se cree que todo no es más que un juego, con el que "los políticos" se divierten o hacen de las suyas.


*Por las apariencias nuestro tiempo presenta una novedad de trascendencia histórica: la simbiosis del resentimiento y la mala conciencia. Este fondo nihilista es la principal amenaza para la supervivencia de las sociedades abiertas.


*El comunismo se ha convertido en la musa preferida de la superstición política. Es tanta su voracidad que prácticamente ha acabado con cualquier otra musa.


*En el campo de la política no sólo falla la lógica sino que ésta induce al error por su extrema simplicidad. Así quien detecta un daño, disfunción o injusticia concreto cree automáticamente que, en la misma impresión o juicio por la que lo detecta, anida el remedio. De este se cree en su poder, sin necesidad de explicitar el remedio ni de justificar su validez y pertinencia.


*El comunista más comunista se tiene por un proletario sobrado de clase.


*La gran ventaja del político demoníaco es su habilidad para detectar la falta de imaginación de su adversario sobre lo que se atreve a hacer. Como parte esencial de su estrategia, lo ha convertido en enemigo sin que este se lo imagine siquiera. Comparten esta falta de imaginación no sólo el hombre común sino sus secuaces. Pero detecta con la misma habilidad el afán de complicidad de estos por mor de "la causa".


*Putin volvió a la guerra abierta y convencional, pero el mundo asiste desde decenas de años a una guerra larvada contra Occidente. Esta fórmula cuenta con la ventaja de que no está declarada, está diseminada y es imprevisible. Pero todo es posible porque su baluarte son Estados nacionales capaces de combinar una política exterior convencional con otra de hostigamiento y amenaza por medio del terror. Cuentan con que Occidente por una parte tiende a creer que es un fenómeno marginal y no un movimiento global de largo alcance; pero por otra que la bella conciencia occidental considera merecido el castigo a Occidente. Confluyen así quienes aspiran a librar al mundo del diablo y quienes aspiran a salvar a la humanidad de sí misma.


sábado, 21 de febrero de 2026

CUITAS EN LA SUPERFICIE

  

El único misterio que todo lo abarca es como es posible que un sistema de poder tan burdo, despótico y manifiestamente indecente como el Sanchismo sea consentido por el grueso de la ciudadanía, a pesar de ser conscientes de que perpetra, y ya ejecuta, acabar con la democracia, el Estado de derecho y la misma existencia nacional de España.


La única duda que se ha despejado en la actualidad es que el saqueo generalizado no es resultado de una suma de coincidencias fatales, ni siquiera de la flaqueza del sistema ante la ambición de unos pocos, sino un plan programado desde su origen como parte de la conquista y ejercicio del poder.

La diferencia genérica entre la izquierda social y la derecha social es que la primera actúa, la segunda contempla, por muy indignada que esté; la primera cree que la verdad es su verdad, y que la verdad está por encima del Derecho, la segunda cree que la verdad ya está en el Derecho y el Derecho en la verdad.

 

En su mente profunda la derecha española se guía por la idea de que el Bien siempre acaba triunfando por su propia naturaleza, la izquierda se guía por la idea de que el Bien acabará triunfando porque el Bien son ellos.

 

La izquierda se alió primero tácticamente al nacionalismo separatista, luego estratégicamente, luego compartió ideales, hasta que por fin se ha metamorfoseado con él. No hay razones para que no ocurra lo mismo con el islamismo radical.


Sanchez tiene el método original de hacer risas, burlas más bien, de sus intenciones como si de esta manera las hiciera pasar por increíbles. Ahora por ejemplo se chotea de que vaya a crear una dictadura bolivariana, como antes se choteaba de que fuera a dar la amnistía o a liberar a los etarras.

 

Queda para la politología algo tan novedoso como el hecho de que Sanchez ha transformado el totum revolutum de la izquierda en un inmenso magma amorfo que se despliega a golpe de consigna, desvergüenza y bravuconada volcánica.



lunes, 5 de enero de 2026

SOBRE LAS OBJECIONES A LA "EXTRACCIÓN"

 

1.El derecho y la verdad. Las objeciones a la extracción de Maduro consisten en que:

a/es una violación del derecho internacional que prohíbe intervenir en un Estado soberano contra su voluntad.

b/se ha hecho sin consenso internacional, única forma legítima de restaurar el orden legítimo.

c/pretende apoderarse del petroleo y no restaurar la democracia y el Estado de derecho.

Ante esto:

a)¿Es posible un derecho internacional común a dictaduras y democracias? De existir, ¿sería la ONU u otra instancia la garante de su cumplimiento?

Siguiendo a Kant: el derecho internacional global sólo es posible en un orden universal cuyos sujetos son repúblicas democráticas soberanas. Esta condición se ha suavizado en la forma de algo que se hace pasar como "derecho internacional": unos principios consensuados por todos los estados soberanos, cuyo núcleo es el respeto a la "esencia" de los derechos humanos en el propio país y el respeto a la soberanía nacional de todos las naciones. Como la historia demuestra desde la II GM no hay un poder suficiente supranacional capaz de cumplimentarlo, ni la esencia se entiende de una forma común, que garantice que se habla de lo mismo.. En su lugar se ha funcionado como si este derecho existiera y estuviera vigente. En la práctica esta Idea ha sobrevivido al ejercer Occidente (EEUU, la UE, Japón...) la hegemonía mundial. Esta hegemonía garantizó un cierto orden y una cierta coherencia con la misma Idea. Tal sistema está quebrado, ¿definitivamente?, desde que la URSS invadió Ucrania. Despejada la hegemonía estructural occidental, ante la insignificancia de la UE y Japón y las acrobacias de Trump, se abre un periodo de dominio de la incertidumbre en el espacio y el tiempo. En términos prácticos, se perfila la sustitución de la hegemonía occidental, al que se adaptó Rusia, China, con la excepción del islamismo, por un orden de tres grandes potencias dominantes con reparto de regiones exclusivas. Se puede invocar por tanto el respeto al derecho internacional como principio moral, pero no legal y menos efectivo.


b) Se sigue de lo anterior que las intervenciones consensuadas para restaurar un determinado orden en regiones donde se contravenía los derechos humanos o ponían en peligro la paz mundial, (Yugoslavia, Rwanda, Afganistán, Siria, Irak...) invocaba fundamentalmente la Idea del derecho internacional. En la práctica era resultado de la voluntad de compromiso con esa Idea pero en la medida que resultaba coherente con los intereses estratégicos de Occidente. Estos intereses versaban, pescadilla que se muerde la cola, sobre la conservación de la hegemonía occidental y de un orden ligado al reconocimiento de la moralidad ideal internacional.

c)Respecto a las intenciones del Pentágono hay estas posibilidades:

-que Trump pretenda un gobierno títere con el que apropiarse de las riquezas del país y que le resulte indiferente que sea una democracia o una dictadura.

-que pretenda y busque restaurar la democracia y el derecho.

-que pretenda continuar el chavismo domesticado a sus intereses económicos.


2.La realidad. Pero esto se enmarca en un proceso más amplio. El control regional de su patio trasero. Centrémonos en ello. ¿Es esto posible ahora con el garrote? Se da la circunstancia de que sus aliados potenciales son las fuerzas democráticas y liberales. ¿Podría ejercer EEUU la hegemonía regional sin la colaboración de Estados nacionales sinceramente democráticos? El intervencionismo yanqui tenía por meta abolir las democracias y a su vez los regímenes comunistas. Esto exacerbó la filtración y confusión entre estos sistemas antagónicos.

Supuesto ese marco, Trump estaría loco de atar si creyera que puede imponer una dictadura general en Iberoamérica y si creyera que las democracias, con las que ha de contar hipotéticamente, van a ser regímenes títere. Lo más lógico, desde su óptica, es que la caída de las dictaduras comunistas acelerase la generalización de democracias liberales, o al menos de un mayor respeto a los DDHH. y al Estado de Derecho como tal. Sólo en esas condiciones puede "liderar" su patio trasero. ¿Es consciente de ello Trump? ¿Tiene que serlo tarde o temprano por la lógica de los hechos? Dudo que se pueda saber.



3.-El discurso. Una nota sobre el discurso de Trump. Hay que hacerlo con la advertencia de si se puede considerar coherente o incoherente, y que de ser coherente lo sea de verdad o impostadamente incoherente. Veamos. Suena a discurso interno: justificar una intervención cuando ascendió como adalid del no intervencionismo; justificar la defensa contra los efectos del narco tráfico en su país. Es decir discurso para la clientela, que no quiere líos que la distraigan de la prosperidad prometida, pero quiere mano dura contra lo que pone esto en peligro. Pero es un discurso también para el mundo: no se ha violado derecho alguno, sino que se hace justicia con un delincuente. Sería la línea que pretende tranquilizar a las potencias potencialmente hostiles (China, Rusia) con las que se pretende asociar.

¿Cual es su intención real para el proceso que ha abierto? ¿se puede saber según lo que dice? ¿lo sabe él mismo más allá de que quiere asegurarse un dominio a efectos prácticos , es decir que complazcan a media nación estadounidense, a su media naranja?


4. -Interrogantes prácticos. Unas preguntas polémicas a lo objetores de la acción "extractiva".

-¿En ningún caso esta justificada una intervención en un Estado soberano salvo si lo es por consenso internacional?


De pretender Trump abrir un proceso hasta restaurar la democracia y de ser sólo posible acabar de esta forma con la dictadura criminal e ilegítima chavista, tan ilegítima como ilegal, ¿estaría justificada esta intervención? ¿No estaría en ningún caso justificado o sólo lo estaría con el consenso internacional? Si este consenso fuera necesario ¿sería posible actualmente?. De no serlo ¿estaría justificado pese a ello intervenir? Si los que tienen que consensuar no lo hacen ¿qué razones podrían esgrimir?

La pregunta de fondo: ¿Debe cualquier dictadura contumaz y criminal estar siempre impune en nombre de la soberanía nacional y en nombre del "derecho internacional"? ¿hasta donde puede llegar su criminalidad para que no tenga derecho a ser impune y no sólo a sentirse impune?

5.-Conclusión: En términos prácticos, cualesquiera que sean las intenciones reales de Trump y los escenarios que contempla, ha abierto una espita que tiene que llevar muy probablemente a la democracia, por poco que los agentes favorables procedan hábilmente y jueguen sus cartas. Lo más inverosímil es la perduración del chavismo, aun en una versión moderada y manejable. Por ejemplo ¿como puede sostenerse el tinglado de la tal Delcy sin liberar a los presos? ¿cuanto puede sobrevivir al liberarse estos y normalizarse la oposición?

A la vista de la transición española ¿quien piensa que el régimen franquista podía haberse perpetuado? Se requirió conocimiento, valor y generosidad para dejarlo atrás, pero es difícil no pensar que el proceso era imparable.