miércoles, 30 de septiembre de 2026

ESTRATEGA AFORTUNADA

Esta venerable anciana de nombre Mari Carmen ha demostrado tener una visión política de muy largo alcance que para sí la quisieran los incontables consejeros moncolovitas y de Ferraz, Lo apostó todo a la Loto perrofláutica y se ha llevado el gordo y la pedrea. ¿Queda a la espera del Consejo de Estado, a la vista de sus dotes?


 

lunes, 21 de septiembre de 2026

¿ES EL FIN DEL SANCHISMO O ALGO MÁS?

  

¿No comparte la cúpula más granada del PSOE el mensaje de la podemita italiana en la asamblea de la UE, el mismo de Puigdemont, Sira Rego, o Irene Montero, por citar lo más reciente? A estas alturas lo mínimo es que la entrega de Ceuta fuera parte del paquete de la entrega del Sahara, a la espera de concretar detalles y procedimientos según la oportunidad. Hay caso Pegasus, pero en el contexto de la previa y sibilina inclinación de la cúpula socialista hacia los intereses de Rabat promarroquí, lo que pudo empezar con intereses crematísticos para beneficios y privilegios ocasionales y culminar con la pena complicidad.

No debe extrañar, habida cuenta de que hay un sostén ideológico en el hecho de que, como todo lo relativo al interés nacional, el expansionismo marroquí es un tema exótico o fantástico para el universo mental progre. Pero en este caso en grado supino y especialmente lacerante, a la vista de la entrega del Sahara. ¿Queda un ápice de dignidad en ese universo? ¿Cuanto de sincera era la identificación con la causa saharauí, como ahora con la Palestina, y no una ocasión para mantener encendido el fuego antiimperialista (yanqui, por supuesto, y occidental en general), verdadera causa suprema?. Que esta causa quedase en el olvido, una vez la pateó Sanchez, no se explica solo por no soltar el disfrute del poder, sino por que Sanchez dejó en paz la conciencia progre, al consagrarse líder mundial antiimperialista.

Que se constituyese un lobby promarroquí sorteando discretamente la venerable causa saharui es indicativo de que la obsesión antiimperialista, de orden casi metafísico, eclipsa la preocupación por el peligro del expansionismo marroquí para la integridad nacional de España. Pero lo que es más importante creó un hueco para que las simpatías hacia Marruecos y su blanqueamiento no llamen la atención.

Que la invasión coincida con el plan sanchista de acelerar una dictadura, a base de pucherazo y tente tieso, y con el descrédito de su mandato, aparentemente sostenido de forma milagrosa, es la verdadera cuestión de fondo. Cuestión complicada en lo que respecta al extremo del destino de Ceuta y Melilla , porque ya no está claro si Rabat y su cómplices oficiales españoles se pueden fiar uno del otro y aplicarse a una "solución final" en común. ¿Puede garantizar Sanchez a Rabat la continuidad de su mandato hasta consumar la traición? ¿merece la pena , para Rabat, retrasar la conquista, si cree que la tiene a mano? ¿Es el riesgo de la reacción de la UE a esta conquista suficientemente convincente y disuasoria ? ¿Puede por último esperar Sanchez que una "precipitación" de Rabat no lo expulse del poder?

Es muy posible, en resumen, que las condiciones "subjetivas" para un acuerdo definitivo de entrega hayan quedado muy deterioradas, fracasada la táctica sanchista de ponerle sordina, como todos los casos fraudulentos de los que ha salido inmune, para  evacuar una entrega "razonable" sin estridencias. Descartado esto ¿como seguir unos y otros?

Ya por fin, que el colaboracionismo sumiso con Rabat tenga raíces profundas en la desafección de gran parte de la izquierda por España como nación y por España en sí, que no es exactamente lo mismo, es el fondo esencial que se está revelando. Ha emergido con la aventura sanchista zapateril y lo que la hace tremendamente peligrosa.Pues no en vano el sanchismo da forma a la venganza del irredentismo guerracivilista, la más tóxica comunión social de la que es presa la parte de la sociedad que además de dictar la lección ideológica quiere mandar a toda costa y de forma absoluta como si fuese su derecho natural o histórico, que para el caso es lo mismo.

viernes, 4 de septiembre de 2026

¿ES EL FIN DE SANCHEZ?

  

De forma extemporánea y gratuita el Robot maléfico monclovita ridiculizó, en su interpretación propia de asamblea de la Uni, el desalojo manu militari de Perejil. Sonó a mensaje cifrado a Rabat de acatamiento y de voluntad de seguir en la hoja de ruta, pero también como un guiño a su rebaño de que la "crisis humanitaria" sólo se puede resolver con una negociación global con Rabat,"entre iguales"


A estas alturas ya es indiferente si el asalto invasor cogió desprevenido a Sanchez, si estaba concertado, o incluso si se fue concertando sobre la marcha. Probablemente, a la vista de próximas exigencias definitivas, se quería comprobar si la fidelidad de Sanchez seguía imperturbable desde la entrega del Sahara. De quedar esta fidelidad confirmada con creces, como así fue, se abriría la puerta a la inmediata "cosoberanía", según el modelo de Gibraltar, a grosso modo.


La táctica sanchista de cronificar la ocupación y la desesperación de los ceutíes, podía parecerle viable para camelar a la opinión pública con una salida "humanitaria" que acogiera a ocupantes y nativos bajo la tutela compartida entre Rabat y la Moncloa. Por parte de Rabat, tiene en el horizonte, si hay dudas, el procedimiento expeditivo de una supermarcha azul ya definitiva. Todo depende pues de que el amigo marroquí calcule que "es el momento" y que los beneficios que reporta la U.E. no están en riesgo o lo estarían solo momentáneamente.


Pero de forma posiblemente insospechada para Rabat y seguramente más insospechada para el Robot monclovita, ya no estamos en el escenario de la Marcha Verde. La transmisión persistente del sufrimiento de los ceutíes y lo humillante de la ocupación exterior y la inacción gubernamental, el escándalo de las vacaciones del tirano, la insistencia en la mentira contra lo que está a la vista, tomando a los españoles por gilipollas según su costumbre..., ha despertado a la mayoría de la nación de un letargo que parecía eterno.


Los dos cimientos del poder sanchista son la borreguil instalación de su grey en la zona de confort de la impunidad ideológica y moral, zona de confort garantizada, más allá de la efectividad propagandística de la que hace gala, por su dominio ideológico y semántico del escenario público y el halo conquistado de "superioridad moral" "incorruptible". Por otra parte se complementa con la anestesia de la sociedad civil que, siendo mayoritaria, calla, a pesar de sufrir tanto tiempo de indignación y resignación, por no enredar y complicar las cosas.


Esos cimientos empiezan a tambalearse en coincidencia con la posibilidad de que se judicialize la traición del gobierno. Hecho este último que, llevando su marcha, ha de espantar al sancta santorum sanchista, conmoviendo su más querido tesoro, la fe socialista tan gregaria como activa e imperativa.


Ante este panorama lo lógico es que, si a las bases y los dirigentes del PSOE les queda algo de sentido de la realidad, no digo de dignidad y menos aún de patriotismo, reaccionen por instinto de supervivencia, por mucho que sea su aborregamiento, y pasen de aplaudir mecánicamente a pedir cuentas y soluciones. Pero ocurra esto o no, algo tan enigmático ya no es tan decisivo.


Pesa sobre todo que la inmensa mayoría de la nación no admitiría la entrega de Ceuta y Melilla, ni las demás ínfulas marroquíes. Sanchez entregó su destino al interés marroquí, pensando que estaba ante otra jugada trilera, como las que tiene por costumbre y lo han encumbrado a la "gloria de la historia". Pero resulta que es la gota que colma el vaso de una indignación que se iba calentando, no como la rana que se hierve sin enterarse, sino como una olla a presión. La crítica teatral de sus socios carece por supuesto de sinceridad y efectos prácticos, pero es significativa de que Sanchez ya es un problema, aunque no piensen poner solución.


Rabat tiene que decidir si "va a por todas" ahora que todavía tiene el juguete de Sanchez en sus manos, o si espera a que la excitación patriótica de España se calme, dando para ello un respiro a su juguete. Este juguete por su parte está en las peores condiciones para combinar la entrega de Ceuta y Melilla con unas elecciones plebiscitarias abolicionistas de la Constitución, la Monarquía y la unidad de España. No sólo las perdería con práctica seguridad sino que combinaría el encausamiento personal y de su corte con la no menos práctica desaparición del socialismo. Por eso es surrealista que el mismo aparato socialista consienta hacerse el Hara Kiri, sin más motivo que el capricho del sueño fetichista del que no quiere despertar. Pero nunca se ha visto que los móviles políticos colectivos sean exquisitamente racionales, y menos en España o en cierta parte de España.


Dado que es prácticamente imposible que Sanchez dimita sin más, Justicia habemus, y es dudoso que haya reflejos internos para una alternativa mínimamente creíble, quedan tres posibilidades: las elecciones generales "normales" en plazo y forma asumiendo el riesgo de perderlas con todas sus consecuencias, las elecciones plebiscitarias destituyentes ligadas a la negociación y el placet de Rabat, o por último el estado de alarma o excepción con la correspondiente "anomalía dictatorial". Lo único seguro es que Sanchez tendrá que decidir, sin controlar ningún escenario, pero con el agravante de que cualquier salida amenaza ser catastrófica para su interés. ¿O guarda algún otro conejo en su disco duro que no sea eso de que "resistir es ganar"?