miércoles, 10 de febrero de 2016

EL PAPEL DE RIVERA EN LA FUNCIÓN


En vistas de que Rajoy lo fía todo a nuevas elecciones y Sanchez a un gobierno frente populista, en la fase actual del concierto a Rivera le toca el papel de telonero a la espera de la entrada de quien lleva la voz cantante, es decir el Coletas. Seguramente no tiene más remedio y hasta puede jugar sus cartas con dignidad.
Obviamente Sanchez tiene que aparentar ante sus barones y la opinión pública que busca el acuerdo con C,s hasta demostrar que es imposible. Rivera tiene que mostrarse dispuesto a luchar por un acuerdo nacional y democrático a sabiendas que es imposible, porque de no hacerlo se le haría responsable, y Sanchez y Rajoy quedarían con las manos limpias.
Puestos a figurar que se negocia, como es lógico Sanchez presenta un programa estrafalario. De asumirlo Rivera, para mantener la llama de un gobierno razonable, Rajoy tendría la oportunidad de razonar su negativa a apoyar una locura izquierdista o simplemente amorfa y vacía. De rechazarlo Rivera, Sanchez argumentaría que ha hecho lo que ha podido. Que pase pues el Coletas, incluso disfrazado de pingüino mandarín si gusta.
Ante esta disyuntiva parece claro que la única apuesta posible de Rivera es rechazar en su momento cualquier acuerdo que no sea razonable. Avalar un acuerdo izquierdista, a mayor gloria de que Sanchez haga méritos ante el Coletas, parece un suicidio y una irresponsabilidad.
Queda de nuevo claro que la marcha de la representación sólo puede cambiar si Rajoy dimite para comprometer a Sanchez a un acuerdo entre los constitucionalistas. Orgullo personal y de partido aparte, Rajoy puede acogerse, para no dar ese paso, a que tampoco esto va a funcionar. Cierto, pero es la única posibilidad de evitar el desastre, los barones podría contradecir a Sanchez. Y aún en lo peor su partido tendría mucho comenzado para purificarse y regenerarse. ¿O acaso piensa Rajoy que aun queda mucha partida y que tiene alguna carta? Sería inaudito que así ocurriera y sobre todo que lo pensara.

sábado, 6 de febrero de 2016

SOBRE LAS AFINIDADES CON EL PADRINO


Creo que la semejanza entre los resultados electorales tradicionales de Batasuna y la izquierda abertzale en su conjunto y los que obtiene Podemos y sus sectas en toda España no tiene porque ser una mera coincidencia, salvadas las circunstancias y particularidades del momento:

-El nacionalismo radical ha engordado desmesuradamente al catalizar las tendencias izquierdistas más hostiles a la política democrática, en mutua retroalimentación, supuesto claro está el refuerzo político inmenso que ha tenido el terror para someter moralmente a la población vasca. En este sentido el abertzalismo ha marcado el camino a toda España y en cierta manera ha resultado ser el “Padrino” de el “cambio”.

-El izquierdismo podemita es de la misma naturaleza pero sin la guinda abertzale, comparte simpatía y aire de familia. Y aunque ha tardado en aparecer, estaba tan incubado como despreciada, más que ignorada, la posibilidad de su existencia.

-La izquierda sociológica de toda España no ha corregido, al no haberse convenientemente alimentado con los valores democráticos y patrióticos, su original infantilismo. Por eso, sin verdadera educación en la democracia, esta izquierda mayoritaria se abraza ahora a los que cándidamente cree “los suyos”, es decir a los podemitas, a quienes ven como lo que ellos quisieran ser o hubieran querido ser. En todo caso no se ven con razones suficientes para no hacerlo.

-Si en el País Vasco la lucha contra el terrorismo creó un abismo entre los socialistas y los abertzales, ahora cuando éstos disimulan su instinto en la gestión, esta ausencia de educación en la democracia empuja a la población de izquierdas en los peores brazos.

-Igual que a las masas batasuneras el terrorismo no les hacía temblar su voto, al público podemita le trae sin cuidado la connivencia de Podemos con el chavismo, así como su corrupción doméstica. Igual que a sus padrinos, sólo les mueve la meta y no hay principios morales, ni consecuencias políticas y sociales, ante los que arredrarse.

-Sin duda que la pretensión de su líder es afianzar esta masa social, igual que se ha consolidado en el País Vasco la masa social batasunera, para asegurar su supremacía ideológica en España. Que este es su gran logro, el patronazgo de la ortodoxia ideológica, de lo que se puede decir y lo que se tiene callar públicamente.
Esto está empeñado en corroborarlo siguiendo el modelo catalán, que ha culminado en el Procés, más que el vasco abertzale. Es decir combinando el dominio de la calle y de los resortes del poder social con el dominio mediático.

Supongo que de esto son Vds. muy conscientes y que sólo les descubro el Mediterráneo, pero hay que decirlo, por si, casualmente, ayuda a algún muy despistado a entender algo.

miércoles, 3 de febrero de 2016

SOBRE LOS CÁLCULOS DE RAJOY


La resistencia de los barones y la presión de la sensatez pública obliga a Sanchez a tantear un acuerdo con C,s avalado por el PP. Rajoy ha dicho que no y que de ninguna manera. De paso renuncia a incidir en las contradicciones del PSOE, aunque eso fuera bueno para España. Vía expedita pues al gobierno frente populista independentista. Hay razones humanas y de partido comprensibles, ante el desprecio sufrido por Sanchez. Incluso, aunque sin razón, se comprende la vanidad de creerse merecer un mejor trato de la ciudadanía ante el aval de los resultados económicos.
¿Pero son comprensibles sus razones políticas?
Rajoy y su cúpula parecen apostar por esperar a que Sanchez se estrelle en el empeño de formar su gobierno populista contra viento y marea o que se estrelle junto con los podemitas después de formarlo, ante el huracán que vendría.
¿Pero es lo mismo lo uno y lo otro?
Las nuevas elecciones serían una ruleta rusa con mayoría de balas para las opciones sensatas, pero como puede pasar cualquier cosa, todos tienen derecho a la esperanza.
Respecto a la segunda opción, que entiendo que es la más factible, lo más probable de toda probabilidad es que, se estrelle ese gobierno montaraz mas pronto o más tarde, se estrelle o no se estrelle, tendrá tiempo suficiente para dejar bien estrellada a España, la democracia y la libertad. Minusvaloran mucho a los enemigos de la libertad quienes los creen tan torpes como para quemar sus naves e instalarse en el paraíso a las primeras de cambio. Debiera haber servido de algo la experiencia del Procés. Los podemitas en el Gobierno van a tratar con toda prioridad de convertir a la opinión pública en una mascota servil y someter al aparato del Estado. De esto entienden mucho y cuentan con sobrados recursos. Y para ello necesitarán posponer los peores efectos de la ruina económica que traerán consigo, hasta que tengan una masa social suficiente dispuesta a apoyarlos hagan lo que hagan y pase lo que pase, como ha sucedido en Venezuela.
Aunque los más fieles marianistas con Rajoy a la cabeza estén dispuestos a llegar al final, creyendo que es lo mejor para ellos, tal vez la única y mejor oportunidad para que el PP se refunde y aspire a ser parte de una mayoría social, sea influir desde la oposición a que un Gobierno Sanchez/Rivera vaya por el buen camino. Pues salvarse a las bravas va ser mucho más difícil de lo que cree. Que intentar este recorrido sensato no sería lo peor, y a veces lo peor no lleva a lo mejor, sino a lo más peor de lo peor.

lunes, 1 de febrero de 2016

"LOS VERDADEROS HÉROES SON LAS BASES"


El amor loco de Pedro Sanchez le ha empujado a realizar una maniobra digna de los tiempos tan berlangianos como tenebrosos, que vivimos. Su precedente natural fue la tortura a la que sometió la CUP a Mas, pero ahora los torturados son los barones de su partido y sobre todo España. Pretende don Pedro, convocando a las bases, de una tacada la presidencia del Gobierno en sociedad podemita y el liderazgo carismático de la extrema izquierdosidad, soñando incluso con la autoridad para la que el Coletas parecía ungido en exclusiva.
En términos de teoría política la convocatoria de las bases suena a inversión bufa del liderazgo carismático, que Max Weber tan sabiamente explicó. Como es sabido se refería al sistema de poder encabezado por un líder que dispone de la adhesión de las masas o del pueblo debido a sus dotes personales y políticas y al agrado y fe que despierta, saltando por encima o suprimiendo las instancias intermedias, como los partidos e instituciones democráticas diversas.
Don Pedro ha alcanzado la dirección de su Partido por lo que sea, pero no precisamente por sus dotes carismáticas, y salvo la tozudez , la ambición y capacidad de arremeter contra el adversario como un toro revirado que está demostrando, no se observa mejora alguna a este respecto.
Pero si bien tampoco está adornado de las virtudes propias de un hombre de Estado, es capaz como el Lazarillo encandilado en que se ha vuelto, olisquear la presa y el aplauso. Así, si no mueve por carisma, pretende adquirir carisma por la delegación popular de las bases. Que como ahora diría Mao si estuviera en las mismas, “los verdaderos héroes son las bases” y sólo ellas tienen carisma.
¿Pero qué ha pasado? Con la dinámica que inició Zapatero, y que ha acelerado la crisis y la irrupción podemita, cualquiera que pretenda dirigir algo en el Partido tiene que pujar al alza en la subasta izquierdosa y antipepera. Y luego seguir la corriente. La hasta no hace mucho aparentemente estructura inconmovible del aparato, reserva de la autoridad moral del Partido, tiene ahora sus vigas carcomidas y la militancia se ha sumergido en el marasmo mediático del que se alimenta el público podemita. Reducido el aparato a agencia de colocación, o de promesa de colocaciones, no hay más lideres que las Jetas de los Gurús teleparlantes y se nota. Por lo visto a Don Pedro le convencen.

jueves, 28 de enero de 2016

LA FE DEL CADÁVER


La fe más traicionera es la que se tiene por el cadáver de uno mismo. Es la del muerto que se debe creer que está enterrando a los demás. Esta es la fe de Don Mariano.
La propuesta inicial, a lo que parece, de Felipe Gonzalez de un acuerdo a tres bandas con la abstención del PSOE para un gobierno PP/ C,s ya estaba muerta antes de este último escándalo de corrupción. Ahora ya suena indecente sugerirlo. Gonzalez improvisa la única alternativa posible al gobierno de los Picapiedra, un Gobierno PSOE/ Cs con abstención del PP . 
Por su parte Mariano ya era desde el momento de acabar las elecciones un obstáculo insalvable para cualquier solución.
Parece imposible que hasta Don Mariano y los más fieles no comprendan que no tienen nada que esperar, incluso si fuéramos a nuevas elecciones, que parece ser lo que pretenden. Con este panorama si hubiera nuevas elecciones y se presentara Don Mariano sería el momento de Rivera. Sin duda que no caerá esta breva.
¿Tiene sentido que Don Mariano prorrogue esta agonía?. Un mal jugador de ajedrez se revela cuando ya tiene una posición irremisiblemente perdedora y continua por ignorancia o por desprecio al contrario, que es la ignorancia supina.
Al menos si se retirara existiría la posibilidad de intentar enderezar el entuerto y ofrecer un agarradero a quienes en las filas socialistas rechazan el pacto con Podemos.
Porque está claro que el PSOE de ninguna forma va a admitir unas nuevas elecciones y ,si no hay otra alternativa de gobierno que pueda satisfacerles, se irá con Podemos.
¿Está dispuesto a morir Don Mariano con “la razón” puesta?

EL LOBO DE PEDRO



Me extraña que Pablemos vaya de farol y sólo pretenda forzar unas nuevas elecciones. ¿Por qué, sino para asustar a Pedro, el Gobierno está sacando a la desesperada de sus cajones los negocios del susodicho? ¿No le está viendo Don Mariano las orejas al lobo que ha alimentado en las ubres de la Cuarta, la Sexta y no sé cuantas más? Y hace falta ceguera cuando, desde ni se sabe, cuando no tenían en el morro más que colmillos y ojos sanguinolentos.
Pablo, el lobo de Pedro, porque lo acompaña y se lo quiere comer, ha podido pasarse en la escenificación, pero cuenta que Pedro está a sus pies y sólo le queda o pactar un gobierno al precio que Pablo le ponga, aunque al negociar “rebaje” el precio, o ir a nuevas elecciones siendo él quien rechaza formar gobierno. Pues no se olvide que ambos, de ir a nuevas elecciones, tienen que responsabilizar al otro de no haber formado el “gobierno del cambio”. Y Pablo cuenta con que puede serle tan ventajoso un gobierno a su medida, que unas nuevas elecciones. Por eso es lógico que empiece por lo primero a ver si resulta.
Creo que las vueltas y revueltas con el derecho de autodeterminación y el referendum son un señuelo para que Pedro pueda justificar, una vez que en la negociación lo aparquen, el pacto sin pasar “las líneas rojas”.
Creo también que el energumenismo escénico del Coletas y cía. es un mensaje a los suyos y a Pedro para dejar claro quien manda aquí y sobre todo quién va a mandar. Seguramente debiera haber presentado su mensaje de forma más delicada y sutil, para no humillar directamente a quien no se atreve a querer lo que quiere, pero ya es pedirle demasiado, que las margaritas no son … para los lobos. Así que Pedro a lo suyo, que de llegar a Presidente “¿quién me va desalojar?”

viernes, 22 de enero de 2016

TODOS A RÉGIMEN CON PEDRO Y PABLO


Consumado a lo que parece, el acuerdo de Pedro y Pablo y todas la mareas, España va a ser por fin el laboratorio de un doble experimento complementario: el injerto del totalitarismo en un país occidental desarrollado y en buena medida, comparado con el resto del mundo, opulento, así como democrático; la fragmentación nacional. Inopinadamente la formación de un gobierno para la independencia en Cataluña despejó el camino al quedar sin efecto a corto plazo el banderín de enganche del referéndum postulado por la Sra. Colau, condición por la que no podía pasar Pedro. Los separatistas socios de Podemos pueden por su parte esperar, si tienen un mínimo de sentido de su interés, a que el Procés triunfe y así tener el camino más expedito sin necesidad de poner encima hasta entonces sus reivindicaciones.
Pedro pudo así solicitar a Pablo sin que este pudiera resistirse, en caso de que alguna vez se le hubiera pasado por la cabeza hacerlo. Si lo hiciera Pedro podría responsabilizar a Pablo del fracaso de la formación de un “gobierno de progreso” cuando estaba en su mano.
Para atreverse a esta irresponsabilidad Pedro se sabe líder de unas bases y electorado cuyas motivaciones tienden mayoritariamente, o al menos en los que más cuentan, a converger con las de los podemitas, después de años de radicalización. Y esto ante la sorpresa y alarma de los, cada vez menos, compañeros veterotestamentarios, que se encuentran de sopetón con las cerraduras de la Casa del Pueblo cambiadas. Poco importa si este atrevido líder que les ha tocado ya estaba convencido de siempre de las virtudes del largocaballerismo rampante o si simplemente ha ido intuyendo que ese es espíritu mayoritario de los suyos.
Pero quien tiene más que ganar es Pablo. Seguramente no sabe como crear un régimen totalitario en una democracia ya aparentemente consolidada y cual puede ser su articulación y estructura. Todo es demasiado nuevo e inédito. El modelo chavista sirve pero relativamente porque no depende esa nación del club de las democracias activas como España. Pero el montaraz tiene bien claro que lo quiere conseguir y que se presenta ahora la única oportunidad que le va a deparar la historia. Ha visto que no tiene sentido esperar a sobrepasar al PSOE, cuando ahora lo puede atenazar y hasta ir fagocitando.
Igual que los podemitas han demostrado su capacidad de dominar la calle y los medios, ante una sociedad y clase política de siempre panfilizada, se tienen que sentir sobradamente capaces para dominar los nudos de la administración y de los poderes fácticos desde el poder. Al fin y al cabo ese es su instinto natural. Ante esto, si Pedro trata de competir en radicalidad, como Mas con los independentistas, acabará subordinado y sometido. Si intenta marcar distancias presentando una cierta ortodoxia puede acabar el PSOE reventado, ocupando por fin Podemos su lugar.
Creo que el programa pasa a un segundo plano ante el objetivo prioritario que es dominar la opinión pública de izquierdas. Ésta, tan proclive al fetichismo, disfrutará si se ajusta cuentas con la derecha y se aplastan los símbolos de la “vieja política” con un trabajo intenso de “reeducación del pueblo”. Cómo tantas veces ha ocurrido al dominar la izquierda, ésta se conformará si el caos económico se puede disimular y no les parece irreversible, siempre y cuando se les convenza de la necesidad de sacrificarse “por el cambio”, igual que han hecho los separatistas que han convencido a su población de que merece la pena sacrificarse por la independencia. En este punto lo más probable es que Pablo sigue el ejemplo último de Chipras y trate de bandear la marea lo mejor posible.
Siempre y cuando consigan evitar, o al menos controlar, “daños colaterales” como el corralito que se cierne o la rebaja brutal de las pensiones, el mayor peligro para que estalle el tinglado será la marcha del Procés. En torno a esto, para hacerlo digerible se concentrará toda la ingeniería de la reforma de la constitución. Sin comerlo ni beberlo, mitad por vanidad y seducción, mitad por despreocupación y abulia, a los españoles se nos va a someter colectivamente a Régimen, quien sabe si para quedar anoréxicos y anoréxicas, pero gozosos de nuestra línea.